El
gusano barrenador del
Nuevo Mundo ha sido detectado
nuevamente en Texas tras décadas sin registros en
Estados Unidos. Autoridades confirmaron nueve casos en
terneros, cabras y un
perro. Este parásito deposita larvas en heridas abiertas y puede causar graves daños e incluso la muerte de los animales si no reciben tratamiento. La
FDA autorizó el uso de medicamentos antiparasitarios para perros y gatos infectados, mientras las autoridades implementan medidas para frenar su propagación.