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Regresamos con una historia que demuestra que los sueños se pueden hacer realidad. Una mujer utilizó las recetas de su madre y hoy han sido la clave para conquistar su sueño americano.
Alicia mireles nos trae esta historia completa. Antes de que salga el sol en una cocina en sacramento, ya humean los sabores de michoacán.
Nosotros venimos de una familia numerosa, de clase baja y de un pequeño pueblo. Entonces ahí se crían chivos, borregos, gallinas, por ende, pues no teníamos tanta.
Las facilidades de de quizá de comer mejor. Desde las 03:00 marilú cocina, mole, carnitas o chicharrón en salsa.
Ella no aprendió con recetas escritas sino observando cada movimiento en la cocina de su mamá. Más que ver lo que cocinaba, probaba.
Aprendes a probar, aprendes a a distinguir los sabores. Pero estos platillos que marcaron su infancia también guardan uno de los recuerdos más difíciles.
Mi mamá falleció el 2001. Entonces sigue su nombre estando en alto porque?
Porque se lo heredamos de alguna manera. Tras esa decisión que cambiaría su vida venir a estados unidos.
Llegas aquí con con la ilusión de toda, de todo migrante. A.
Poder sobresalir. Se casó y tuvo tres hijos, pero el camino que imaginó no fue el que encontró.
Me divorcié cuando mi niña tenía tres años. La más chiquita .
Era muy difícil. Te separas, te quedas sin nada, sin una cazuela, sin nada.
Entonces dices voy a luchar porque mis hijos van a salir adelante, porque voy a demostrarme a mí como mujer que puedo hacerlo. Y justo cuando creyó que lo había perdido todo, su mayor tesoro la salvó.
Las recetas de su madre. Ya.
Cuando mi hijo tuvo 16 años, empezamos la lucha de emprender. Tuvimos la suerte que mi hermano hizo su invento de las tortillerías móviles y nos dio resultado.
Primero fue su tortillería, después su propio restaurante donde hay marilú cocina como lo hacía su mamá todos los días, desde bien temprano. Cada mañana marilú carga cazuelas, pisadas llenas de carnitas recién hechas.
Las lleva de su restaurante a su tortillería y regresa con tortillas calientes para sus clientes. Historias como las de marilú forman parte de una tendencia creciente en california.
En california, emprendedoras que somos mujeres, somos del 38 al 40%. Y una de cada tres es latina.
Que lo más difícil va a ser que no hay mucho acceso a recursos de capital, como préstamos o recursos de programas que les puedan ayudar a empezar sus negocios. Por eso estamos aquí en la cámara de comercio.
Ofrecemos este tipo de servicios. Como mujer.
Es difícil. Es no imposible, pero sí un poco difícil.
A pesar de los retos, marilú sigue haciendo lo que más disfruta cocinar. El secreto de las de de todo lo que viene de la familia ortuño es que lo hacemos con