El avión comercial más grande del mundo tuvo que realizar un arriesgado aterrizaje en el aeropuerto de Düsseldorf, Alemania, entre vientos cruzados y la pista completamente mojada.
El avión comercial más grande del mundo tuvo que realizar un arriesgado aterrizaje en el aeropuerto de Düsseldorf, Alemania, entre vientos cruzados y la pista completamente mojada.