Durante los últimos cinco días, grupos de manifestantes han protestado a las puertas del centro de detención de Delaney Hall, en Nueva Jersey. Dicen que lo hacen en solidaridad con las personas retenidas en su interior, en huelga de hambre para denunciar las condiciones de su internamiento. Los manifestantes han sido rociados con productos químicos como gas pimienta y reprimidos por agentes de inmigración. El Gobierno de Trump sigue negando que haya una huelga de hambre en marcha.