El
aumento de trámites fiscales eleva el
riesgo de una auditoría si los
contribuyentes mezclan gastos personales con los del negocio o
reportan pérdidas constantes. Para evitar la
atención del IRS, los especialistas sugieren
separar cuentas bancarias y utilizar códigos legales que trabajan a favor del empresario, como la contratación de hijos o la creación de planes de retiro. Una
estrategia fiscal sólida previene
cambios drásticos entre años fiscales y asegura la tranquilidad del emprendedor.