A pesar de los altos costos,
el consumo de carne de res se mantiene firme entre las familias, lo que impide que los precios bajen en el corto plazo. Analistas financieros
recomiendan optar por proteínas alternativas como el
pollo o el cerdo para aliviar la presión económica en el hogar. Con la llegada de festividades como el 4 de julio, los especialistas prevén que la alta demanda estacional impulse
nuevas subidas de precio en los cortes más populares para barbacoas.