La decisión de Washington de
implementar un bloqueo naval en los puertos iraníes dispara los precios del petróleo y genera una
fuerte volatilidad en los mercados mundiales. El analista Sammy Eppel advierte que la medida busca liberar más de 200 embarcaciones retenidas en el Golfo Pérsico, aunque
la presión inflacionaria ya castiga la economía global. Esta nueva fase del conflicto pone en
jaque el suministro energético mientras aumenta la incertidumbre financiera internacional.