El presidente Donald Trump eleva la tensión internacional al
sugerir que Estados Unidos podría apoderarse del petróleo iraní y de sus principales centros de distribución. Tras un mes de conflicto, el
mandatario asegura que la Marina y la Fuerza Aérea de Irán ya no existen debido a las recientes ofensivas. Mientras
Washington evalúa el control de los recursos energéticos, las explosiones continúan en Teherán y las negociaciones avanzan bajo un clima de total incertidumbre.