El Ejército israelí confirma la autenticidad de una imagen donde un
soldado destruye una estatua de Jesucristo dentro de
un santuario en el sur del Líbano. Las Fuerzas de Defensa de
Israel condenan de inmediato este
acto vandálico y anuncian una investigación interna para
sancionar a los responsables. Mientras trabajan en la restauración de la pieza religiosa, las
autoridades militares buscan mitigar la fuerte reacción internacional. El incidente ocurre en un momento crítico tras el reciente alto al fuego pactado entre Tel Aviv y Beirut.