En una respuesta directa a las agresiones en el
estrecho de Ormuz,
Estados Unidos incautó el buque Majestic X, una
embarcación petrolera asociada con Irán. Mientras la Casa Blanca niega que esta captura viole el cese al fuego,
el Pentágono anuncia la destitución del secretario de la Marina, John Phelan. Pese a la
fragmentación del régimen iraní, la inteligencia estadounidense advierte que Teherán aún conserva un arsenal de misiles y drones capaz de dañar a los aliados en la región.