La administración propone elevar el
costo del formulario de suspensión de deportación un 400% de 155 a 755 dólares aproximadamente. Este
recurso legal representa el último medio de permanencia para miles de inmigrantes que enfrentan una orden para su salida. Expertos advierten que
el incremento dificulta el acceso a la justicia para quienes deben
demostrar una dificultad excepcional para sus familias, especialmente cuando la mayoría carece de permiso de trabajo para costear estos trámites.