Edgar Manzo, un guatemalteco establecido en Los Ángeles desde hace más de 20 años, sentía una gran melancolía por no poder compartir tiempo con sus
padres, Elsa y Fernando, quienes residen en su país de origen. Aunque en dos ocasiones
intentó que viajaran a EEUU con visa de turista, las solicitudes fueron rechazadas. Sin embargo, este año la historia es otra.