El
uso de medicamentos GLP-1 para tratar la
obesidad infantil está generando debate entre especialistas, ya que algunos médicos los estarían recetando a niños menores de 12 años pese a no estar aprobados para esa edad. En adolescentes, las prescripciones han aumentado 50% en un año, mientras crece la preocupación por su seguridad y uso en casos extremos.
De la estafa a la esperanza: la historia de Chico Méndez y su nieta