La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Cañizares nos muestra el caso de una madre y sus dos hijos que ya enfrentan esta nueva realidad. Esta madre de familia de chicago que pidió no ser identificada, cuenta que está prescindiendo de los servicios de asistencia médica y de alimentos por temor a que la nueva norma de carga pública del gobierno dificulte su proceso de residencia.
Su decisión afecta a sus dos hijos, que son ciudadanos estadounidenses. Para mí, para mi casa, para mis niños.
Tener ese cuidado médico, pero también en este caso, estampillas de comida que de verdad nos ayuda demasiadamente. Además, ha descuidado sus chequeos de salud.
El mamograma. Entonces eso es algo que se ha pospuesto.
Bajo la nueva regla. Los funcionarios de inmigración tendrán mayor discrecionalidad a la hora de evaluar si un extranjero solicitante de ajuste de estatus a residencia permanente a través de una petición familiar o laboral puede ser considerado una carga pública si no demuestra ser autosuficiente financieramente.
Incluso si califican a ciertos programas, algunos inmigrantes están anteponiendo el miedo en lugar de sus derechos. Por ejemplo, una.
Madre embarazada. Que pospuso sus visitas prenatales hasta el tercer trimestre por temor a que la regla de carga pública le afectara a ella o a su pareja.
Por eso, organizaciones civiles y expertos recomiendan informarse antes de asumir un riesgo, porque les previene de de obtener la atención médica o la atención de este de comida que necesitan para poder ser fuertes y grandes y crecer bien. La asociación estadounidense de pediatría reveló este mes que el 40% de pediatras ha notado que los pacientes inmigrantes no acudieron a citas médicas o las cancelaron debido a preocupaciones por los controles migratorios, una situación que revela el impacto de los cambios en la política migratoria en las familias y los niños.
A eso se suma que algunos médicos están haciendo consultas telefónicas o por videollamada a pacientes que no quieren exponerse a pesar que