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Es señalado como su posible asesino. Socorro cruz nos muestra cómo están trabajando.
Lo que guardan estos frascos es real. Restos humanos, tejidos y órganos conservados que contienen algo muy valioso para una investigación.
Y hay evidencia. Puede hablar.
El cuerpo dice cómo se murió. De aquí extraemos el adn.
Un tesoro forense. Fluidos del cuerpo, uñas, cabello.
Y esto logra abrir casos cerrados para quien cometió un crimen hace 20 o 40 años, creyendo que había escapado. La ciencia ahora se convierte en su peor enemigo.
Las bases de datos genealógicas también ayudan. El adn puede llevar a un familiar y de ahí hasta un sospechoso.
Y eso humanos hallados en el año 2020 permanecieron sin identificar hasta que nuevas pruebas de adn revelaron que era jill mallorca, desaparecida desde el año 2007. Ayer, su esposo, jeff mallorca, fue arrestado como sospechoso de su asesinato.
Ana, del programa de víctimas de tortura, nos explica cómo es que se logra identificar y atrapar a criminales cuando estamos limpiando. El cuerpo.
Y obteniendo esa evidencia. Nos ayuda a poder capturar a los malhechores.
En los ángeles. Este año se han logrado cerrar casos.
Dorothy tate, asesinada en 1983 y cindy weiner en 1991, finalmente recibieron justicia. Permitieron identificar a los presuntos asesinos.
Más de 30 años después. Para nosotros, como organización, es evidencia máxima, sea en el cuerpo, sea en otras partes que han dejado su adn.
Esto ayuda a cerrar casos a nivel nacional. La base de datos de adn del fbi ya ha logrado 808 coincidencias ayudando en la