MIAMI, Florida.- La investigación sobre el accidente del avión de carga de Amazon Air en el Aeropuerto Internacional de Miami entra en una etapa clave. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) analiza la experiencia y el entrenamiento de los pilotos, mientras intenta reconstruir qué ocurrió durante los últimos minutos antes de que el Boeing 767 se saliera de la pista y terminara impactando varios vehículos.
¿Qué pasó en el aterrizaje? NTSB analiza a los pilotos del avión de Amazon despistado en Miami
La NTSB analiza la experiencia, entrenamiento y decisiones de los pilotos durante la aproximación.
La presidenta de la NTSB, Jennifer Homendy, confirmó que los investigadores están revisando el historial del vuelo, la experiencia de la tripulación y su entrenamiento. También analizarán los procedimientos de 21 Air, la compañía que operaba el avión bajo contrato para Amazon, así como la supervisión de la Administración Federal de Aviación (FAA).
De acuerdo con los datos difundidos sobre la tripulación, el capitán, de 55 años, acumulaba 7,145 horas de vuelo, mientras que el primer oficial, de 37 años, tenía 2,655 horas. En conjunto, sumaban 9,800 horas de experiencia de vuelo.
El material también señala que ambos habían obtenido recientemente la habilitación para operar el Boeing 767: el capitán en mayo y el primer oficial en abril de 2025. Sin embargo, estos datos por sí solos no permiten establecer si la experiencia de la tripulación tuvo alguna relación con el accidente. La NTSB todavía debe determinar cuántas de esas horas correspondían específicamente al Boeing 767 y cuál era la experiencia reciente de ambos pilotos con ese modelo.
La propia Homendy fue cautelosa al hablar sobre el historial de la tripulación durante la conferencia. Dijo que la agencia tenía información sobre la experiencia de los pilotos, pero que necesitaba verificarla antes de divulgarla. La NTSB subrayó que su investigación todavía se encuentra en una fase de recopilación de hechos.
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¿Qué ocurrió durante los últimos segundos?
El avión involucrado era el vuelo 7598 de Amazon Air, un Boeing 767-33A operado por 21 Air. La aeronave había llegado desde San Juan, Puerto Rico, y ese era su tercer vuelo del día: Cincinnati-Miami, Miami-San Juan y finalmente San Juan-Miami.
El domingo 6 de septiembre, alrededor de la 1:53 p.m., el avión se salió del extremo de la pista 30 durante el aterrizaje. Primero golpeó equipos y ayudas de navegación y después impactó una camioneta Ford Econoline de 2012 en la que viajaban siete trabajadores de una empresa contratista de limpieza.
La aeronave atravesó posteriormente una cerca perimetral y golpeó un Toyota Corolla Cross que circulaba por Northwest 67th Avenue. Finalmente continuó sobre el terreno y terminó aproximadamente 1,300 pies más allá de la superficie pavimentada.
Las cinco personas que murieron se encontraban en los dos vehículos impactados por el avión. Los dos integrantes de la tripulación sobrevivieron al accidente y fueron dados de alta del hospital, de acuerdo con las autoridades.
Ahora una de las preguntas centrales para los investigadores es qué ocurrió durante la aproximación.
Un periodista preguntó a Homendy por la velocidad del avión durante el descenso y por qué la tripulación no realizó una maniobra de aproximación frustrada, conocida como go-around, antes de que la aeronave se saliera de la pista.
La presidenta de la NTSB confirmó que los investigadores ya tienen información sobre la velocidad, pero explicó que proviene de diferentes fuentes y que debe ser comparada con los datos del registrador de vuelo antes de hacerla pública. También señaló que será necesario entrevistar a los pilotos y a otras personas involucradas.
La agencia ya recuperó tanto el registrador de datos de vuelo como el registrador de voz de la cabina. Ambos fueron enviados a la sede de la NTSB para ser descargados y analizados. Esos registros pueden ayudar a establecer con mayor precisión la velocidad, trayectoria, configuración del avión y las comunicaciones y acciones de la tripulación durante los últimos momentos del vuelo.
Los investigadores también revisarán las condiciones meteorológicas durante el aterrizaje. La NTSB asignó a un meteorólogo para analizar los pronósticos y las condiciones existentes en el momento del accidente.
Además, un equipo examinará los sistemas hidráulicos, eléctricos, de navegación, neumáticos y los controles de vuelo, mientras otro grupo analizará los motores y la estructura de la aeronave. También serán revisadas las comunicaciones entre los pilotos y los controladores, los datos de radar y los servicios de tránsito aéreo.
Otro punto bajo investigación es la seguridad de la pista
La NTSB analizará por qué el Aeropuerto Internacional de Miami no cuenta con un sistema EMAS, una estructura de materiales deformables ubicada al final de algunas pistas para ayudar a detener un avión que se sale de la superficie pavimentada.
Homendy dijo que determinar si un sistema de este tipo habría cambiado el desenlace será una parte importante de la investigación. La agencia también analizará el diseño de la pista, la respuesta de emergencia y otros factores relacionados con la supervivencia después de la salida de pista.
La investigación no se limitará a la tripulación. La NTSB también revisará la relación contractual entre Amazon y 21 Air, incluyendo qué responsabilidades tenía cada compañía y qué medidas de seguridad estaban contempladas en sus acuerdos y procedimientos.
La agencia desplegó un equipo de 32 personas en Miami y anticipó que permanecerá en la zona al menos una semana para documentar la escena y recopilar evidencia. Homendy insistió en que todavía no es momento de determinar una causa probable.
Homendy señaló que la NTSB ha investigado más de 3,000 casos de este tipo desde 2008 y advirtió que las recomendaciones de seguridad de la agencia deben implementarse para evitar que las tragedias se repitan.















