ORLANDO, Florida.- El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas ( ICE) arrestó a Armando Fernández Larios, de 76 años, un exagente de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). La detención ocurrió en Fort Myers, Florida, en octubre de 2025, pero se hizo pública el 27 de enero de 2026, como parte de una lista de 42 chilenos buscados por homicidio.
ICE arrestó en Florida a exagente de la DINA: pendiente su extradición a Chile
Armando Fernández Larios, exagente de la policía secreta de Augusto Pinochet, fue detenido por el ICE en Florida en octubre de 2025 y podría ser deportado a Chile para enfrentar cargos por violaciones a los derechos humanos, incluyendo el asesinato de Orlando Letelier en 1976.
Fernández Larios enfrenta cinco solicitudes de extradición de Chile por crímenes de lesa humanidad, y su captura ha generado expectativas sobre una posible deportación para que responda ante la justicia chilena.
Según el Departamento de Seguridad Nacional, Fernández Larios fue incluido en la plataforma Arrestados: “Lo Peor de lo peor” (Arrested: Worst of the Worst), que destaca arrestos de alto perfil. Su ficha indica que está procesado por homicidio y podría ser expulsado pronto. El canciller chileno, Alberto van Klaveren, confirmó que el gobierno monitorea el caso y coordina con autoridades estadounidenses para facilitar la extradición.
Fernández Larios desertó a EE.UU. en 1987, donde entró en un programa de protección de testigos tras declarar contra Pinochet y otros oficiales. En ese año, se declaró culpable como accesorio en el atentado con bomba en Washington D.C. que mató al excanciller chileno Orlando Letelier y a la estadounidense Ronni Moffitt, cumpliendo solo cinco meses de prisión. Desde entonces, vivió bajo identidad falsa en Florida hasta su reciente arresto.
Notas Relacionadas
Antecedentes de Armando Fernández Larios y sus crímenes
Fernández Larios participó en el golpe de Estado de 1973, asaltando el Palacio de La Moneda. Formó parte de la "Caravana de la Muerte", una operación que resultó en el asesinato de 97 prisioneros políticos en el norte de Chile. Además, está implicado en el secuestro y asesinato del diplomático español Carmelo Soria en 1976, un crimen por el que Chile solicitó su extradición en 2016.
El caso ha revivido debates sobre justicia transicional en Chile. Diputados chilenos, como los del Partido Comunista, han oficiado a la Cancillería para obtener detalles sobre las gestiones consulares y el proceso de extradición. Organizaciones de derechos humanos, como Amnistía Internacional, celebran el arresto como un paso hacia la rendición de cuentas por los horrores de la dictadura, que dejó miles de víctimas.
En redes sociales, como X (antes Twitter), el arresto generó reacciones inmediatas. Usuarios chilenos destacaron su rol en la Caravana de la Muerte y el atentado en EE.UU., exigiendo justicia. Medios locales, como Radio Universidad de Chile, lo describen como "el hombre que sabe demasiado", por su conocimiento de operaciones secretas de la DINA.
El proceso judicial en Florida incluye una petición de habeas corpus presentada por Fernández Larios el 11 de febrero de 2026, lo que podría demorar su deportación. Expertos en derecho internacional estiman que, si se aprueba la extradición, podría llegar a Chile bajo arresto para enfrentar juicios pendientes.
Este arresto resalta la cooperación bilateral entre Chile y EE.UU. en temas de derechos humanos, especialmente bajo la administración actual. Fuentes diplomáticas indican que el gobierno chileno prioriza casos como este para cerrar capítulos pendientes de la dictadura. Con más de 1.000 causas abiertas por violaciones a los derechos humanos, el caso de Fernández Larios podría sentar precedentes para otros prófugos.













