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Seguridad y Prevención

Tiroteos y muertes no frenan el Desfile de las Indias Occidentales en Nueva York

Durante el J’Ouvert, carnaval que precede al evento, dos murieron y al menos tres personas resultaron heridas este lunes pese a la cantidad de policías en el área. Eso no impidió que miles llegaran a la parada diurna.
5 Sep 2016 – 6:27 PM EDT

El cadencioso Caribe baña de color a la ciudad de Nueva York

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BROOKLYN, Nueva York. - El Caribe encontró su camino a Brooklyn. Es el Desfile del Día de las Indias Occidentales y este lunes, las banderas de las distintas islas caribeñas llenan de color las calles.

Gente de todas las edades se colocan a ambos lados del bulevar Eastern Parkway. Las carrozas y los artistas en sancos llenan la vista, y bailarines y músicos se mueven al ritmo de soca y calipso. Bandas, bailarines y gente en sancos se hacen dueños del bulevar mientras lo atraviesan. Es una explosión de color y de gozo por todas partes.

Las ganas de bailar son inevitables.

A los lados, cientos los celebran, los documentan con sus celulares, les dicen adiós cuando los ven pasar y más de uno mueve sus caderas sin pudor con la música que la próxima carroza les trae.

La gente aprovecha los momentos en los que la parada se desplaza para buscar agua de coco, mangó y caña de azúcar en bolsitas, comerse un pollo a la barbacoa o pasearse por la acera y mostrar la bandera de su país sea que la lleven como una capa o como una camiseta.

“Todo el mundo está feliz. Muchos se preparan durante el año para este evento”, explicó desde las alturas de una de las carrozas Denise Jeffers, de Trinidad y Tobago, una de las organizadoras de la parada con la West Indian American Day Carnival Association.

La alegría de la gente a ambos lados de la calle parecía no conocer de los sucesos de horas antes.

Violencia de madrugada

Durante el J’Ouvert, el carnaval que se lleva a cabo en la madrugada antes de la parada del Día de las Indias Occidentales, al filo de las 4:00 de la mañana del lunes, dos murieron y al menos tres resultaron heridos en el marco de este evento.

El joven de 17 años Tyreke Borel falleció por la herida de bala en su pecho en el incidente que se registró entre Empire Boulevard y la avenida Flatbush, y Tiarah Poyau, de 22 años, murió tras un tiro en la cara.

Los sucesos ocurrieron pese a la cantidad de policías en el área y los esfuerzos de la administración del alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, de atajar la violencia que se ha suscitado en ediciones anteriores.

Esta semana, el alcalde había anunciado junto al jefe del Departamento de la Policía de Nueva York (NYPD), James O'Neill, y al saliente comisionado de la policía Bill Bratton que se doblaría la cantidad de policías en el J’Ouvert y la parada para tratar de tener un evento libre de violencia.

Aparte de mayor presencia policíaca, entre las medidas de seguridad que se habían anunciado estaban 200 torres de luces a través de avenidas como Flatbush y de Empire Boulevard para que las personas se sientan más seguras.

“Anoche se registró violencia que es inaceptable. Tenemos coraje y estamos centrados en aquellos que ponen en riesgo la seguridad de la mayoría”, dijo De Blasio este lunes en la conferencia de prensa previo a la parada.

En el J’Ouvert del año pasado, Carey W. Gabay, abogado de la administración del gobernador Andrew M. Cuomo, murió por el impacto de una bala que recibió pero que era parte del fuego cruzado entre pandillas.

A un año de su muete, Cuomo anunció este lunes los ganadores de la beca Carey Gabay que honra la memoria del abogado.

Pese a que otra vez, este año, la violencia encontró su camino al J’Ouvert, la parada del Día de las Indias Occidentales comenzó con ánimo festivo y sin incidentes violentos hasta las 6:00 de la tarde.

Agentes policíacos estaban a ambos lados de Eastern Parkway y ocasionalmente un helicóptero de la policía sobrevolaba el área.


Programada para comenzar a las 11:00 de la mañana, la parada del Día de las Indias Occidentales comenzó al filo de las 12:00 del mediodía con carrozas y soca como la banda sonora del día.

“Mira el monstruo, mira el monstruo. ¡Me da mucho miedo!”, dice uno de los nenes desde la altura porque su papá lo lleva sobre los hombros. Reaccionaba a uno de los vestuarios más elaborados de la mañana: un hombre que parecía un árbol caminante como los de "Lord of the Rings".

Entre los asistentes de la parada estaba el mexicano Rogelio Isidoro, de 42 años, quien asistió por primera vez porque se mudó a esa área. "Vine a ver de qué se trata", explicaba cerca de sus niños.

Varios atendían puestos de comida y muchos llegaban ansiosos a pedir un plato o una bebida que les acordaba a casa fuera Barbados, Belice o Jamaica, entre otras.

Una de las que sacia esas ganas de comida casera caribeña es Honya Talbot, de Trinidad y Tobago. Desde hace siete años ella sirve comidas en la parada donde sirve platos como pollo al curry, pez espada y curry de cabra.

Cerca de Talbot estaba en uno de los bancos una muchacha llena de pintura.

"Estoy aquí representando mi país", expresó Wandi Blasse, de 28 años, de Santa Lucía. Lo dijo al posar para una foto, orgullosa de sus accesorios del día: la bandana de su bandera, la misma que llevaba amarrada a su brazo derecho y que se puso en su falda.

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