Historias
de
suicidio entre oficiales de policía, alguaciles y bomberos del país ponen en el foco casos de atención inmediata. Uno de los rostros de esta problemática es el de
Nicole, una joven de 31 años que creció en el seno del
Departamento del Alguacil del Condado de Los Ángeles (LASD) y quien, apenas unos meses después de su matrimonio y encontrándose en estado de gestación, decidió arrebatarse la vida. Sus padres relataron el profundo dolor de una pérdida que encarna la pesada carga psicológica que miles de uniformados llevan en silencio.