Un juez federal ordenó este jueves al Kennedy Center notificar con 30 días de anticipación antes de realizar cualquier cambio físico importante en el edificio, incluida su demolición, tal como ha amenazado el presidente Donald Trump.
Un juez ordena al Kennedy Center que notifique con 30 días de antelación antes de realizar cualquier cambio físico importante
Matt Floca, director ejecutivo y director de operaciones del Kennedy Center, indicó que cerró temporalmente el icónico centro de artes escénicas debido a «riesgos graves para la seguridad pública derivados del continuo deterioro estructural»
El juez de distrito estadounidense Christopher Cooper señaló que su fallo busca « evitar cualquier confusión al respecto dados los acontecimientos más recientes», entre ellos el repentino cierre del recinto al público el miércoles.
Matt Floca, director ejecutivo y director de operaciones del Kennedy Center, indicó que cerró temporalmente el icónico centro de artes escénicas debido a « riesgos graves para la seguridad pública derivados del continuo deterioro estructural» del antiguo inmueble. El edificio permanecerá cerrado durante al menos siete días para «evaluar los riesgos de seguridad existentes en aquellas partes del edificio principal que muestran un deterioro estructural severo», afirmó Floca.
Este cierre temporal, llevado a cabo el miércoles sin previo aviso, es independiente de una votación realizada el martes por la junta directiva del Kennedy Center para cerrar el recinto por tiempo indefinido para reparaciones, según explicaron Floca y otros funcionarios. La medida se tomó tras una inspección a la marquesina de la terraza de la azotea y un colapso parcial del techo ocurrido a principios de este mes. El cierre podría extenderse tras la evaluación de la próxima semana, añadió.
El anuncio del cierre se produjo en respuesta a una demanda interpuesta por una congresista demócrata y miembro de la junta, quien solicitó una audiencia judicial de emergencia para evitar lo que calificó como el «cierre ilegal» del edificio.
La representante Joyce Beatty, demócrata de Ohio y miembro ex officio de la junta del Kennedy Center, ha encabezado los esfuerzos para evitar que el nombre del presidente Donald Trump sea añadido al edificio. Beatty mantuvo una confrontación verbal con el mandatario republicano el martes durante una reunión virtual de la junta.
Los abogados de Beatty declararon en un recurso judicial presentado este jueves que el argumento de los miembros de la junta sobre que «solo están cerrando temporalmente el Kennedy Center es un simple pretexto para justificar la clausura definitiva del recinto. Los hechos expuestos ante el tribunal son sumamente preocupantes».
Cooper desestimó la solicitud del equipo legal de Beatty para celebrar una audiencia que aclarara las acciones e intenciones de la junta; sin embargo, aceptó su petición de «dejar totalmente claro» que su orden prohíbe la demolición del edificio.
La junta afín a Trump, presidida por el propio mandatario, votó a favor de cerrar el recinto luego de que Cooper impidiera a la institución restituir el nombre de Trump en el inmueble.
Trump, quien fue designado presidente de la junta del Kennedy Center el año pasado por aliados dentro de la misma, afirmó el miércoles que sus esfuerzos por restaurar el deteriorado edificio merecen reconocimiento: «porque, francamente, si no lo hacemos nosotros, va a cerrar. Terminará siendo demolido. Está en muy, muy mal estado, en un estado muy peligroso».
El Congreso ha asignado 257 millones de dólares para costear las reparaciones, pero Trump afirmó que estas solo se llevarían a cabo si se permitía a la junta avanzar con los planes de incorporar su nombre al edificio.
El jueves, Barbra Streisand, homenajeada por el Kennedy Center en 2008, cuestionó el cierre del recinto para obras y calificó la controversia en torno a su gestión como «indignante y dolorosa de presenciar».
Sobre los intentos de Trump de plasmar su nombre en el centro, declaró en un comunicado a The Associated Press: «Pueden imaginar fácilmente mi indignación al ver que esta venerada institución se convierte en el centro de una disputa tan amarga por el nombre y el ego desmedido de un solo hombre».
En agosto, la junta del Kennedy Center votó a favor de inscribir el nombre de Trump en la fachada del recinto para que se leyera: «The John F. Kennedy Center for the Performing Arts Restored and Renovated By President Donald J. Trump» ( El Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas Restaurado y Renovado por el Presidente Donald J. Trump). Si el fondo Trump Kennedy Center Fund alcanzaba los 100 millones de dólares, se agregaría otra inscripción: «Endowed by the Trump Kennedy Center Fund» ( Dotado por el Fondo Trump Kennedy Center).
La foto de Trump con un cártel que muestra fotografías del Kennedy Center
El presidente Donald Trump fue fotografiado el miércoles por la noche mirando un cartel que parecía incluir las palabras "Kennedy Center DEMOLIDO" sobre lo que parecía ser una imagen de una demolición.
Las fotos fueron tomadas a través de la ventana de la cabina del Air Force One por el fotoperiodista de la Agence France-Presse, Brendan Smialowski, quien actuaba como fotógrafo oficial para la cobertura de la Casa Blanca, cuando Trump aterrizó en la Base Conjunta Andrews.
La historia detrás de la fotografía no ha sido aclarada por parte de la Casa Blanca.

La plaza frente al Kennedy Center también habría sido rebautizada en honor a Trump.
Todo deberá ser aprobado por el Congreso, de acuerdo con el fallo del juez Cooper
Todas esas propuestas fueron desestimadas el martes por Cooper, quien dictaminó que nada de esto podía concretarse «sin el visto bueno del Congreso».
En mayo, Cooper determinó que el Kennedy Center colocó ilegalmente el nombre de Trump en el edificio y ordenó retirarlo. Los directivos de la institución acataron la orden en junio, pero dejaron instalada una lona y un andamio en el lugar donde alguna vez figuró el nombre.
Streisand declaró a AP que se sintió profundamente honrada de haber formado parte de la 31.ª clase anual de galardonados del Kennedy Center, y añadió: «Para mí, y para muchos artistas, ese honor representó algo mucho más grande que el reconocimiento a una trayectoria. Representó la convicción de la importancia del arte en la vida de una democracia».