Política

En la frontera con México no todos ven esa "crisis" que tanto angustia a Trump

Congresistas, alcaldes y ciudadanos que viven cerca de la línea limítrofe con México no comparten por igual la mirada catastrófica que el presidente quiere proyectar de la región para justificar la construcción de un muro fronterizo con México. La zona tiene problemas, pero no los que destaca la Casa Blanca.
9 Ene 2019 – 5:20 PM EST

La noche del martes, en su primer mensaje a la nación desde la formalidad de la Oficina Oval de la Casa Blanca, el presidente Donald Trump dibujó un cuadro catastrófico de la dinámica en la frontera con México asegurando que en la zona hay “una creciente crisis humanitaria y de seguridad”.

“Para nada, ni cuenta te das de que esté pasando algo. Aquí todo fluye de manera normal”, aseguró a Univision Noticias desde Nogales, Arizona, Karla Galindo, del restaurante Rancho Grande, un establecimiento de comida mexicana que está a pocas cuadras del principal cruce fronterizo de la zona.

Sin embargo, ese es el argumento que ha venido esgrimiendo Trump desde sus tiempos de candidato presidencial y en los que insiste pese a que las estadísticas, los estudios académicos y hasta las opiniones en contra de políticos locales y de la misma población que habita la zona.


Karla Galindo cuenta que cuando a mediados de noviembre pasado se hizo el despliegue de efectivos del ejército “empezaron a poner vallas y parecía un chiste porque aquí nunca pasó nada (con los migrantes que quieren entrar a EEUU)”.

Nogales no ha recibido la misma presión con la reciente ola de migrantes centroamericanos como otros pasos fronterizos en California o en Texas.

Pero el alcalde de esa localidad de unos 20,000 habitantes, Arturo Garino, dijo a Univision Noticias que "sé que hay una crisis humanitaria, pero esa otra crisis (de la que habla el presidente) yo no la veo".

El muro, un desperdicio

Vicente González, representante demócrata por el distrito 15 de Texas, estima que para poder sentarse a buscar soluciones al cierre del gobierno federal primero y atacar el problema de la migración hay que “comenzar a sacar qué es lo real”.

“Cuando hablamos del tráfico de drogas, la gran, gran, gran mayoría es parada en puentes, puertos, aeropuertos, que es como entra a droga ilegal a nuestro país”, dijo González en entrevista con Univision Noticias, en referencia a uno de los argumentos centrales del mensaje presidencial, que la epidemia de drogas en EEUU está vinculada al tráfico que entra por la frontera sur.

“Deberíamos estar hablando de un muro virtual, no un muro de piedra y cemento que no va a funcionar porque la gente va a cruzar (…) no trae seguridad real y es un costo de $25,000 millones de los impuestos del pueblo estadounidense. Así que sería un desperdicio de fondos. Todos queremos seguridad fronteriza, pero hay que buscar maneras inteligentes de lograr esa seguridad”, afirmó González.


Pero incluso políticos del mismo partido del presidente cuestionan la estrategia. El único republicano en el Congreso que representa un distrito que tiene frontera con México, Will Hurd, de Texas, pone en duda la caracterización que la Casa Blanca quiere hacer de la situación en la región para promover la idea de la necesidad de erigir un muro fronterizo.

“Si esto es una crisis, la gente que está lidiando con esa crisis debe ser pagada”, dijo Hurd a CNN minutos después de que Trump ofreciera su mensaje, haciendo referencia a los agentes de inmigración y de la Patrulla Fronteriza que están entre los 800,000 funcionarios federales que no reciben sus sueldos desde el 21 de diciembre.

“Construir una estructura de concreto de 30 pies de alto de costa a costa es la manera más costosa y menos efectiva de promover seguridad fronteriza”, afirmó Hurd, quien, como el resto de sus ocho colegas de distritos fronterizos, todos demócratas, también cuestionan la iniciativa del muro.

Seguridad por otros medios

Pero eso no significa, como aseguró el presidente Trump, que no les interese la seguridad fronteriza.

“Yo estoy de acuerdo con (usar la) tecnología. Tenemos 7,500 puestos que no hemos podido llenar de policía fronteriza. Debemos trabajar en la infraestructura alrededor de la frontera. Debemos tener sensores. Ahora hay globos de seguridad. Yo tengo seis en mi distrito que tienen visión de 180 millas que han sido muy efectivos en asegurar nuestra frontera. Tenemos 27 de esos globos que han regresado de Afganistán que tenemos encerrados en una bodega aquí a las afueras de Washington”, aseguró el demócrata González.

La dinámica en la frontera binacional es fluida, donde ciudadanos de ambos países comercian y establecen intercambios permanentes, por lo general poco afectados por la división fronteriza. Es común que las familias puedan estar distribuidas a ambos lados de la línea fronteriza.


En una reciente entrevista con CNN, el alcalde de El Paso, Texas, Dee Margo, quien es republicano, ya había sido muy crítico de la estrategia del presidente Trump de presentar un escenario catastrófico en la frontera.

“Su retórica no es aplicable a El Paso o a lo que yo observo aquí. Esta es la ciudad más segura de EEUU. No tenemos problemas en el aspecto criminal”, aseguró Margo, un empresario que asumió el cargo en junio de 2017.

“Tenemos familias en ambos lados, el comercio se realiza en ambos lados. Por cada cuatro trabajos en las instalaciones de maquila en Juárez, México, hay un trabajo aquí en El Paso, tenemos 50,000 empleados por nuestra relación con México”.

El alcalde ha aconsejado que aquellos en Washington DC que quieren conocer la situación fronteriza deberían viajar a la región para que descubran que “la retórica del muro es ridícula”.

En el caso de Nogales, Arizona, se trata de una ciudad más pequeña que su vecina mexicana Nogales, Sonora, y por eso muchos de los que viven en el lado estadounidense viajan al lado sur para hacer compras o ir a centros de entretenimiento de los que no disponen ellos.

Desde su restaurante, Karla Galindo no duda cuando asegura que la verdadera crisis que padece la región es “el desarrollo de la economía”.

“Aquí los muchachos se gradúan y se van para arriba, para Tucson, para Phoenix. La mayoría de ellos se va porque aquí no hay oportunidades de desarrollo”, se lamenta Galindo, quien cree que ese el principal problema que el gobierno federal, el estatal y el local deberían estar atendiendo.

Fotos: El Año Nuevo en la frontera pasó en medio de gases lacrimógenos y caos

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