El fallo de una corte federal de Rhode Island que bloqueó la orden del presidente Donald Trump para restringir el asilo y otros beneficios migratorios para personas procedentes de 39 países ha generado satisfacción y alivio entre grupos de defensa de inmigrantes y organizaciones para la promoción de los derechos y la justicia.
Alivio entre grupos de defensa de inmigrantes por fallo que bloquea límites a vías migratorias legales
La decisión de un juez federal que bloqueó los límites impuestos por Donald Trump a las vías migratorias legales para ciudadanos de 39 países fue recibida con alegría y alivio por grupos de apoyo a inmigrantes, que subrayaron que los beneficios migratorios no pueden ser arbitrariamente detenidos
"Esta sentencia reafirma un principio básico: el gobierno federal no puede cerrar las vías legales de inmigración ni discriminar a las personas por su lugar de origen", afirmó Skye Perryman, presidenta y directora ejecutiva de Democracy Forward, que representó a los demandantes en el caso. "Estas políticas ilegales causaron un daño enorme a familias, trabajadores, solicitantes de asilo y comunidades de todo el país que quedaron en el limbo, sin poder trabajar, acceder a protecciones o seguir adelante con sus vidas".
El juez de distrito John McConnell declaró que las restricciones impuestas a la tramitación de solicitudes de asilo, permisos de trabajo, tarjetas de residencia y ciudadanía presentadas por ciudadanos de 39 países de África, Asia, América Latina y Oriente Medio eran ilegales.
Las restricciones se impusieron tras el tiroteo ocurrido el 26 de noviembre de 2025 en Washington D. C., en el que un hombre afgano que había emigrado a Estados Unidos tras la toma del poder por parte de los talibanes en Kabul disparó contra dos soldados de la Guardia Nacional. Uno de los miembros de la Guardia Nacional murió en el ataque.
Las políticas restrictivas promulgadas por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS) "sumieron en un limbo legal indefinido las vidas de innumerables inmigrantes que viven en los Estados Unidos", escribió McConnell en un contundente fallo de 135 páginas. Afectaba recibir resoluciones definitivas sobre, entre otras cosas, sus solicitudes de asilo, permiso de trabajo, tarjeta de residencia y ciudadanía.
La amplia resolución afectaría a todos los casos pendientes en el USCIS que involucren a personas de los países sujetos a la prohibición de viajar, no solo a los incluidos en la demanda, según Shev Dalal-Dheini, directora principal de relaciones gubernamentales de la Asociación Americana de Abogados de Inmigración.
"Es una importante victoria legal para garantizar que las vías de inmigración legal permanezcan abiertas y que el USCIS rinda cuentas por cumplir con su labor, encomendada por el Congreso, de adjudicar las solicitudes", dijo.
Desde el gobierno de la administración Trump se rechazó el fallo del juez McConnell. "Es un sabotaje disfrazado de argumento legal. Funciona así: (1) el gobierno es racista, (2) por lo tanto, una política que no me gusta está motivada por la raza, (3) por lo tanto, es inválida", escribió James Percival, asesor jurídico del Departamento de Seguridad Nacional, en un comentario publicado en sus redes sociales.
Las restricciones dictadas por el presidente Trump forman parte de un esfuerzo continuo por parte del gobierno para endurecer los requisitos de entrada a Estados Unidos en materia de viajes e inmigración, lo que, según los críticos, impide injustamente viajar a personas procedentes de una amplia variedad de países.
Los grupos de defensa de los inmigrantes celebraron el fallo
"Este fallo sienta un precedente importante: la administración no puede ignorar la ley tal como la estableció el Congreso ni puede denegar arbitrariamente los beneficios migratorios basándose en el origen nacional por simple decreto", afirmó Jamal Abdi, presidente del Consejo Nacional Iraní-Estadounidense.
"Afortunadamente, esta sigue siendo una nación de leyes, y quienes defienden los valores de Estados Unidos tienen recursos para impugnar y rechazar tales políticas discriminatorias y arbitrarias", añadió Abdi
Shawn VanDiver, un veterano de la Marina que dirige una coalición que apoya los esfuerzos de reasentamiento de afganos llamada #AfghanEvac, dijo que el fallo era una "victoria significativa para el estado de derecho y para miles de aliados afganos y otros inmigrantes que cumplieron con todos los requisitos que se les exigieron".
"Justo esta semana, en Dallas y Fort Worth, conocimos a personas que temían perder sus empleos porque los retrasos en la renovación de los permisos de trabajo amenazaban su sustento; a familias que pospusieron la educación, los viajes y la compra de una vivienda porque no sabían cuándo se resolverían sus casos; y a futuros estadounidenses que esperaban convertirse en ciudadanos, solo para ver cómo sus solicitudes se estancaban sin explicación", dijo VanDiver.
El juez aseguró en su opinión que "la suspensión de las resoluciones por parte del USCIS no puede atribuirse a ninguna falta cometida por estas personas; más bien, se debe únicamente a la casualidad de su lugar de nacimiento".
Y señaló que "más de seis meses después, muchas de esas personas siguen sin trabajo, sin estatus legal y sin ninguna posibilidad real de planificar su futuro", debido a restricciones impuestas por el USCIS utilizando "pretextos de 'seguridad nacional' que enmascaran sentimientos antiinmigrantes".









