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Elecciones 2016

"La Ñoña", el arma de triunfo de Adriano Espaillat y otros demócratas en Nueva York

Se le describe como un camaleón musical en cuatro ruedas. En esta campaña electoral, circulaba por Harlem con la música de Michael Jackson y Prince, en El Barrio sonaba la salsa y rancheras y al Alto Manhattan lo llenaba de merengue.
10 Nov 2016 – 10:56 AM EST

MANHATTAN, Nueva York.- Es singular, estridente, algo vieja y achacosa, sin embargo ha logrado cautivar a los residentes del Alto Manhattan con su meneo al son de merengue. Se le conoce como “La Ñoña” y desde 2001 ha sido una especie de 'buque de guerra' para el congresista electo Adriano Espaillat.

Tanta es su popularidad, que en el distrito congresional 13 de Nueva York son muy pocos los que no conocen a “La Ñoña”, la extravagante carroza de campaña del club de legisladores demócratas del Alto Manhattan.

La camiona, como la llaman la mayoría de los residentes, comenzó su “carrera política” junto al exconcejal dominicano Miguel Martínez, quien fue condenado en 2009 a 5 años de cárcel por apropiación indebida de más de 100,000 dólares en fondos públicos.

Martínez fue elegido en 2002 para representar al distrito 10 de Manhattan, pero siete años más tarde dimitió tras ser acusado y llegar a un acuerdo con los fiscales. La campaña del en ese entonces asambleísta Adriano Espaillat compró la carroza “más o menos por el 2001, mucho antes de que Martínez cayera en desgracia”, recordó el conductor oficial de La Ñoña, Radhamés López.

El chofer, de 61 años, contó que la camiona no siempre fue una extravagante carroza blanca decorada con panfletos de los candidatos demócratas en turno y banderas estadounidenses. “Era un camión amarillo de escuela. La campaña de Miguel (Martínez) lo mandó a arreglar cuando corrió para concejal. Le quitaron los asientos y lo acondicionaron para que quedara como una plataforma descubierta. Quedó con gracia, al congresista Espaillat le gustó, se encantó con La Ñoña”, dijo López soltando una carcajada.

“Desde entonces La Ñoña anda que anda, a pasito lento y a veces achacosa , pero siempre muy coqueta. Es muy vieja, tiene como unos 30 años o tal vez más”, reveló.


La camiona es tan querida que el congresista electo Adriano Espaillat la bautizó como “La Ñoña”, un mote que en República Dominicana se emplea para referirse a los niños mimados y demandantes, pero también a los carros viejos.

“En una de las campañas al Senado estatal, Adriano (Espaillat) nos llamó a todos para recomendarnos cuidados para la camiona porque en esos días estaba que no quería andar. El nos dijo: ‘Cuiden a La Ñoña, vean qué le falta’. Todos nos miramos y entonces le preguntamos: ‘¿Quién es La Ñoña?’ Pues era la camiona, todos nos reímos”, expresó el conductor.

López, original de Santiago de los Caballeros, es amigo de Espaillat hace unos 20 años y conduce a La Ñoña desde que fue adquirida por la campaña del entonces asambleísta. Por eso la conoce como la palma de su mano. Sólo con escuchar los “crujidos raros” sabe si la camiona necesita arreglos en el motor, un cambio de aceite o ajustes en las bujías.

"Un camaleón musical de cuatro ruedas"

La senadora estatal recién electa Marisol Alcántara y el congresista electo Adriano Espaillat se montaron en la extravagante carroza durante sus campañas recientes. “La Ñoña” salió todos los días tres veces al día y a vuelta de rueda para recorrer de punta a punta el distrito congresional 13 y el distrito senatorial 31.

“La Ñoña es un camaleón musical en cuatro ruedas. En Harlem circulaba con la música de Michael Jackson y Prince, para atraer el voto afroamericano. En El Barrio sonaba la salsa para los boricuas y las rancheras para los mexicanos. En el Alto Manhattan era el merengue el que hizo bailar a los dominicanos”, dijo López. “Todos le tienen cariño a la camiona, es bien famosa. Aunque unos cuantos nuevos residentes de Marble Hill y Morningside Heights se que quejaron durante la campaña contra (Charles) Rangel en 2012. Dijeron que era muy llamativa y ruidosa”, recordó.

Alcántara y Espaillat no fueron los únicos que gozaron de la popularidad de “La Ñoña”. El gobernador Andrew Cuomo recorrió el Alto Manhattan en la camiona durante su campaña en 2014. También el concejal Ydanis Rodríguez, la asambleísta electa Carmen de la Rosa y el asambleísta Guillermo Linares, cuando era un aliado político de Espaillat.

Pero el episodio más célebre de la carrera política de la camiona ocurrió el pasado verano, cuando la exsecretaria de estado Hillary Clinton visitó el Alto Manhattan como parte de su campaña a la presidencia de Estados Unidos por el Partido Demócrata.


La campaña de Espaillat estacionó la carroza en la calle 183 y la Avenida Saint Nicholas para el mitin de Clinton, quien muy alegre bailó merengue al son de “La dueña del swing” de Los Hermanos Rosario.

“Creo que ninguna campaña en Nueva York tiene una Ñoña con tanta historia y buenas memorias. La camiona es una mimada de la campaña y de los votantes. En el Alto Manhattan no hay campaña sin La Ñoña”, dijo López.

La carroza sólo circula en época de campañas, generalmente cada dos años. Pero cuando no está circulando a vuelta de rueda con propaganda política pegada a sus fierros roídos, la campaña la mantiene segura en un estacionamiento en El Bronx.

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