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Explosiones

"Hice lo que pidieron", dice el hombre que encontró dormido frente a su bar al acusado de las bombas en Nueva York y Nueva Jersey

Harinder Bains es el propietario de Merdie’s Tavern en Linden y este lunes decidió actuar luego de confrontar al joven de rostro familiar que dormía frente a su local.
21 Sep 2016 – 9:14 PM EDT

ELIZABETH, Nueva Jersey. - La vida le cambió a Harinder Bains luego de descubrir a Ahmad Kahan Rahami frente a uno de sus negocios en Linden, Nueva Jersey.

Su rutina del lunes se alteró cuando conectó ese sujeto que dormía en el suelo con las imágenes que las autoridades distribuyeron para dar con Rahami, el sospechoso de las explosiones del sábado en Seaside Park, Nueva Jersey, y más tarde en Chelsea, Nueva York.

“Lo reconocí, estaba durmiendo frente a mi barra y le hablé. Su rostro estaba cubierto y cuando lo desperté mostró su cara”, relata.

Bains le pidió a Rahami moverse para que no obstruyera la entrada de su negocio, Merdie’s Tavern, en la avenida East Elizabeth en Linden.

“Me dijo, ‘Ay, disculpe, me voy a mover al otro lado’ y se movió de lugar”, asegura Bains quien atendió a algunos medios este martes mientras el FBI y otras agencias procesaban la escena en la avenida East Elizabeth y la calle Roselle en Linden, Nueva Jersey.

Llovía fuerte, recuerda Bains quien finalmente cruzó la calle para llegar a Corner Deli Store, su otro negocio desde hace ocho años, frente a Merdie’s Tavern.

Bains dice que el individuo que tuvo delante de sí “estaba exhausto, estaba tranquilo”. Al repasar su intercambio con Rahami menciona que este no mostró ningún tipo de agresividad.

“Solo me pidió disculpas y se movió”, enfatizó el sij que vive en Estados Unidos desde 1996.

Fue hacia las 10:00 de la mañana del lunes que Bains llamó a la policía, explica.

“No estaba seguro”, cuenta de aquellos momentos iniciales tras encontrarlo. “Me decía a mí mismo ‘debe ser él’, ‘puede que sea él’, veía las noticias en la televisión, estudiaba su cara pero me ocupé en mi tienda”.

Según Bains, un amigo suyo entró a la tienda y al contarle lo sucedido, lo exhortó a levantar el teléfono. “Me dijo, ‘si no estás seguro, llama a los policías’. Fue él quien me dio el número de la policía de Linden y ahí los llamé”.


“Y si algo malo pasa, ¿qué se puede hacer?"

Ante esa acción Bains no da indicios de temor. La investigación entre entrevistas y evidencias sigue su curso, enfocada en entender las motivaciones de Rahami y en trazar el perfil del sujeto que tras la llamada de Bains tuvo un intercambio de disparos con policías de Linden.

“Vivimos en este mundo en el que tenemos miedo todos los días. Pero si nos da miedo nadie va a informar nada de nadie y estas personas tendrán un ‘field day’ haciendo cualquier cosa que quieran hacer”, expone Bains.

“Y si algo malo pasa, ¿qué se puede hacer? Le puede pasar algo a alguien sin decir nada, ¿sabes?”, continúa.

Bains reconoce, no obstante, estar "algo sobresaltado". Todavía no sabe cuándo reabrirá el bar.

Repasa esos momentos que siente que pasaron rápidamente entre minutos y segundos. No titubea al decir que volvería a llamar a la policía.

“Hice lo que pidieron, que si uno ve algo sospechoso debe llamar a los policías”, dice respecto a la petición de las autoridades de reportar cualquier acción o paquete sospechoso.

“Me siento afortunado de que no lo confronté o le grité porque antes había un par de tipos que solían dar tumbos frente a mi barra pero nunca les hablé cortésmente sino que les gritaba y les cuestionaba ‘qué diablos hacen frente a mi barra’, ‘váyanse de aquí’. Pero ayer, no sé por qué, quizás porque llovía y quería avanzar a la tienda, no le dije nada”.


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