El príncipe Harry se mostró emocional hacia el final de su tiempo en el estrado del Tribunal Superior de Londres, el pasado miércoles, al hablar de cómo la atención de los tabloides han afectado a su familia.
Principe Harry afirma al borde de las lágrimas que un diario volvió la vida de Meghan Markle “un infierno”
El hijo del rey Carlos III dio su testimonio en el juicio contra el famoso diario británico Daily Mail. Él habló de la manera en la que los reportes del medio han afectado a su esposa.
Tras rebatir que los periodistas utilizaran fuentes legítimas para publicar detalles reveladores de su vida, ofreció una visión del precio que él, Meghan Markle, y sus hijos, Archie, de 6 años, y Lilibet, de 4, han pagado por vivir bajo los focos, y por su batalla contra los medios de comunicación británicos.
“Siguen persiguiéndome, han convertido la vida de mi esposa en un auténtico infierno”, dijo mientras contenía las lágrimas en el Tribunal Superior de Londres, reporta AP.
Harry y otras seis figuras prominentes, entre ellas el cantante Sir Elton John y la actriz Elizabeth Hurley, alegan que Associated Newspapers Limited invadió su privacidad al participar en una “recopilación de información ilegal clara, sistemática y sostenida” durante dos décadas, según afirmó el abogado David Sherborne.
La editorial ha negado las acusaciones, calificándolas de absurdas, y ha afirmado que los aproximadamente 50 artículos en cuestión se publicaron con fuentes que incluían a personas cercanas dispuestas a informar sobre sus famosos amigos. Se espera que revele las fuentes durante el juicio de nueve semanas.
“Paranoico más allá de lo imaginable”
Harry afirmó en su declaración testimonial de 23 páginas que estaba angustiado y perturbado por las intromisiones del Daily Mail y el Mail on Sunday en su vida temprana, lo que le hizo volverse “paranoico más allá de lo imaginable”.
Era la segunda vez que Harry testificaba después de romper con la tradición de la Casa de Windsor y convertirse en el primer miembro de la realeza en testificar en un tribunal en más de un siglo, cuando subió al estrado en una demanda similar contra el editor del Daily Mirror en 2023.
Harry, vestido con un traje oscuro, sostuvo una pequeña Biblia en su mano derecha en el Tribunal Superior de Londres y juró “ante Dios todopoderoso que el testimonio que daré será la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad”.
Según la práctica judicial inglesa, Harry presentó un testimonio escrito de sus afirmaciones y, tras afirmar bajo juramento que era cierto, fue sometido inmediatamente a un contrainterrogatorio.
El abogado defensor Antony White, en un tono tranquilo y amable, comenzó a hacer preguntas a Harry para determinar si la fuente de los artículos procedía, de hecho, de corresponsales reales que trabajaban legítimamente con sus fuentes en eventos oficiales o de amigos o asociados del príncipe.
El duque de Sussex negó las insinuaciones de que fuera amigo de los periodistas que cubrían a la familia real o que sus amigos dieran detalles sobre él a la prensa sensacionalista.
“Mis círculos sociales no tenían filtraciones”, declaró.
Harry cada vez más a la defensiva
Sus respuestas secas y sus esfuerzos por explicar cómo es vivir bajo lo que él denominó “vigilancia las 24 horas del día” provocaron finalmente la intervención del juez, que le dijo que no discutiera con el abogado defensor.
“No tiene que soportar la carga de discutir el caso hoy”, le aseveró el juez Matthew Nicklin al frustrado príncipe.
A medida que Harry se ponía cada vez más a la defensiva, White dijo: “Mi intención es que no tenga una mala experiencia conmigo, pero es mi trabajo hacerle estas preguntas”.
Harry sugirió que los detalles de los artículos procedían de escuchas telefónicas o de investigadores privados que lo espiaban. Dijo que la periodista Katie Nicholl había utilizado el término “fuente no identificada” de forma engañosa para ocultar medidas de investigación ilegales.
“Si te quejas, según mi experiencia, te atacan con más fuerza”, dijo al explicar por qué no se había opuesto a los artículos en ese momento.
El Duque dijo que había tenido una relación “incómoda” con los medios de comunicación durante muchos años, siguiendo el protocolo de la familia real de “nunca quejarse, nunca dar explicaciones”.
“Ataques persistentes y despiadados”
El litigio forma parte de la misión autoproclamada de Harry de reformar los medios de comunicación, a los que culpa de la muerte de su madre, la princesa Diana, que falleció en un accidente de coche en 1997 mientras era perseguida por los paparazzi en París.
También dijo que los persistentes ataques de la prensa a su esposa, Meghan Markle, duquesa de Sussex, los llevaron a abandonar la vida real y mudarse a Estados Unidos en 2020.
Afirmó que los “ataques persistentes y despiadados”, el acoso y los artículos racistas sobre Meghan, que es mestiza, le habían inspirado a romper con la tradición familiar para finalmente demandar a la prensa.
Tras el interrogatorio, el abogado de Harry le preguntó cómo se sentía respecto a la forma en que Associated Newspapers estaba defendiendo el caso.
A pesar de haber presentado la demanda y haber presionado para que se celebrara un juicio para que se rindieran cuentas, Harry dijo que era “fundamentalmente incorrecto hacernos pasar por todo esto de nuevo”, cuando lo único que quería era una disculpa.
“Nunca he creído que mi vida sea un blanco fácil para que estas personas la comercialicen”, afirmó.
Tras mencionar a su esposa, que no es parte en el caso, Harry se emocionó y pareció contener las lágrimas mientras salía del estrado y se alejaba lentamente de la sala del tribunal.








