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Restaurantes

City Tamale: de proyecto universitario a recomendación gastronómica del The New York Times

Israel Veliz es el fundador y gerente de City Tamale, un restaurante de comida mexicana en el sur de El Bronx. Su local es una de las recomendaciones gastronómicas para este año de The New York Times.
2 Nov 2019 – 12:52 PM EDT

En Navidad, en el desayuno, en un velorio, en los viajes, las despedidas, los matrimonios. Mientras Israel Veliz vivió en Puebla con su familia, desde los cinco hasta los 15 años, los tamales nunca le faltaron. Tampoco los extrañó cuando regresó a Estados Unidos en 2004, pues su madre le enseñó a prepararlos. “Antes de esto no sabía casi nada, pero ahora me siento cocinero”, dice Veliz, de 30 años, en el interior de City Tamale, el local que abrió en 2016 y que se ha convertido en un punto culinario de referencia en el sector industrial de Hunts Point en Nueva York.

Por City Tamale han pasado personalidades como la presentadora estadounidense Martha Stewart y los miembros del grupo mexicano Bronco. En febrero de este año, además, The New York Times lo reseñó y lo recomendó como uno de sus ‘Critic's Picks’, una distinción de calidad que solo otorga a “magníficos restaurantes desconocidos de Nueva York”.

La idea de este negocio nació en una clase de mercadeo. Veliz estudiaba Negocios en Baruch College, pero no terminó la carrera porque no le gustaba la contabilidad. Para él, el mejor método para aprender era montando el proyecto que diseñó.

Han pasado tres años desde entonces y, además de haber aprendido estrategias comerciales, de posicionamiento y de atención al cliente, Veliz ha entendido sobre todo que la gastronomía es bastante más que combinar sabores. Es, también, una forma de enseñanza, de reivindicación y de conquista.

¿Por qué decidiste hacer tamales y no solo los clásicos tacos o burritos?

Porque ahí vi una oportunidad. Cuando empecé, no había ninguna empresa enfocada en tamales. Aunque en otras partes de Estados Unidos no era un concepto nuevo. En Los Ángeles, por ejemplo, había bastantes tamalerías, y en Nueva York prácticamente ninguna. Entonces, se me ocurrió este concepto. El restaurante, además, se llama City Tamale porque sé que los tamales no son solamente mexicanos. Son ecuatorianos, de Nicaragua, de Venezuela. No quería limitarme a lo mexicano.

La mayoría de la población en Hunts Point no es mexicana. ¿Por qué abrir una tamalería aquí?

No fue la mejor decisión, pero a través de esta apuesta educamos a las personas, les enseñamos lo que es un tamal, les invitamos a probar, y así es como nos ganamos a la clientela. Cuando llegamos a Hunts Point, muchos de los dominicanos que viven acá no comían tamales. Ahora les encanta y creo que hasta los comen más que los mexicanos (risas). Este es mi primer negocio, no sabía bien lo que estaba haciendo, pero se me presentó la oportunidad y la aproveché. Sabía que iba a ser un challenge, pero también que no era imposible. Mucha gente se identifica con nosotros porque somos jóvenes migrantes que trabajamos duro.

Gastronómicamente, ¿qué ventaja tiene el tamal frente al resto de comida mexicana?

Pues es un platillo que viaja muy bien y por eso ha existido desde épocas antiguas en México. Haces tus tamalitos, los pones en tu bolsa, te da hambre y listo: ahí está el producto. La masa además es muy combinable. Nosotros la hemos mezclado con Oreo o con Flamin’ Hot Cheetos. Ahorita, por la temporada, estamos también trabajando en un tamal de calabaza.

Muchos de los cocineros del restaurante son hombres y se hacen llamar ‘Los tamaleros’. ¿Es esta una forma de cambiar la idea machista de que los hombres no saben prepararlos?

Sí, de alguna manera quisimos romper ese estereotipo. Cuando empecé en el negocio, gente muy cercana me decía: “¿Estás seguro de que quieres hacer tamales? Es una industria controlada por las señoras” (dice entre risas). Y la verdad no fue fácil, porque la gente pensaba que no iba a funcionar. Para ser tamalero debes empoderarte. No puedes serlo y que te dé pena mostrarlo. You have to own it.

¿Qué significó para ti que The New York Times recomendara City Tamale?

Para quienes trabajamos en la industria de la comida, aparecer en The New York Times es como el día de la graduación. Fue increíble. Desde que empecé el negocio, soñaba con llegar ahí. Me decía: “Vamos a salir en The New York Times, vamos a salir, vamos a hacerlo”. Después de la publicación, todo cambió. Empezamos a estar más ocupados, nos dio más valor. Vino mucha gente de muchos lugares, nos mandaron correos con pedidos de tamales desde todos los estados del país.

¿Te identificas con algún cocinero mexicano o latino en Estados Unidos? ¿Quién te inspira?

Soy fanático de muchos chefs, aunque de ninguno en particular. He trabajado con muchos cocineros, pero más que nada me identifico con los que no tienen reconocimiento, con los que no son chefs, con la gente que hace el trabajo duro de las cocinas.

Tu plan ahora es que los tamales sean tan comunes como los bagels para los neoyorquinos. ¿En cuánto tiempo más crees que eso sucederá?

Pues yo creo que va a pasar muy pronto. Si no es a través de nosotros, será por medio de otros, pero en algún momento va a suceder. Yo veo a City Tamale como el próximo Starbucks o Dunkin’ Donuts. Hay que ser pacientes y tomar baby steps, no pasos muy grandes. Es cuestión de seguir haciendo bien el trabajo y ser constantes. La comida conecta. Con la comida conquistas a la gente como hicimos nosotros con los dominicanos aquí en el barrio (risas).

* Óscar Molina V. es un periodista ecuatoriano que actualmente cursa el programa de maestría de periodismo en español del City University of New York (CUNY).

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