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Arrestos

Arrestado y acusado de asesinato el padre de la bebé que sufría "mal de ojo" en Queens

“En vez de calmarla, de tranquilizarla, a este hombre (Jorge Baque) se le acusa de herirla de gravedad en la cabeza", dijo el fiscal de distrito de Queens, Richard A. Brown.
22 Nov 2016 – 6:37 PM EST

NUEVA YORK. - Jorge Baque, ecuatoriano de 36 años, fue puesto bajo arresto tras ser acusado de asesinar a su hija, Alaia Baque, de cinco meses de nacida, el pasado 30 de julio en Sunnyside, Queens.

La información trascendió a través de un comunicado que emitió la oficina de prensa del fiscal de distrito de Queens, Richard A. Brown. En el documento se explica que contra Baque pesan tres cargos: asesinato en segundo grado, asalto en primer grado y poner en riesgo el bienestar de un menor de edad. Si es encontrado culpable, se expondría a una pena no menor de 25 años de prisión.

De acuerdo con el fiscal Brown, poco después de las 2:00 de la madrugada del pasado 30 de julio, Jorge Baque testificó que él acudió a la cuna de la bebé Alaia, quien con su llanto lo había despertado. Dijo a los detectives a cargo del caso que cuando la niña dejó de llorar, él la colocó en la cuna, boca abajo.

A las 6:30 de la mañana de ese mismo día fue a verificar cómo estaba Alaia y la encontró con los labios morados, fría e incapaz de responder.

Según Brown, “en vez de calmarla, de tranquilizarla, a este hombre se le acusa de herirla de gravedad en la cabeza, provocándole sangrado en el cerebro y una hemorragia detrás de los ojos. Esto no tenía y no debió ocurrir”.

¿Qué dijo la madre, qué reveló la autopsia?

La muerte de la menor llamó la atención nacional pues su madre, la salvadoreña Yesenia Sasso, había dicho a las autoridades de la ciudad de Nueva York que había llevado a la niña a un curandero para que la librara de un supuesto “mal de ojo”.

A esa conclusión habría llegado luego de haberle pasado un huevo por todo el cuerpo y, al romperlo, darse cuenta de que estaba podrido. Ese curandero sometió a la pequeña a un ritual, que constó de masajes y rodarla por el suelo, pero esta no mejoró.

Alaia, decía su mamá, no paraba de llorar. El 30 de julio, aunque fue trasladada de emergencia al hospital Elmhurst, en Queens, lo único que pudieron hacer los médicos fue declarar su muerte.

Como parte de la investigación policial se solicitó el reporte de la autopsia al cuerpo de la menor. Este reveló que Alaia Baque tenía ocho fracturas en el cráneo, reportó Julie Bolcer, portavoz de la oficina del Médico Forense de la ciudad de Nueva York.

Su padre, Jorge Baque, tendrá que presentarse este miércoles ante un juez que escuchará cómo se declara de los cargos que se le imputan y si le concede o no el privilegio de libertad bajo fianza.

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