Música

Afro-Latino Festival: la música y las conversaciones como puertas a la afrolatinidad

La cuarta edición de este evento cultural que se celebra este fin de semana se reafirma en su razón de ser: reivindicar la comunidad afrolatina en la ciudad de Nueva York en el espacio de las artes y la sociedad en general.
8 Jul 2016 – 5:17 PM EDT

La identidad afrolatina es rica, compleja y tiene ritmo de tambor.

Por eso es natural que el Afro-Latino Festival, que se celebra desde este viernes hasta el domingo, base su programación en música pero también en discusiones, proyecciones, comida y otras actividades que pretenden arrojar luz sobre lo que significa ser afrolatino en Estados Unidos.

El festival, que comenzó hace cuatro años en Nueva York, es producto del junte de intenciones de afrolatinos que luchan por representación y espacio en la cultura de la ciudad.

Esa lucha es más vigente que nunca y días antes que el Afro-Latino Fest comenzara en Harlem y Brooklyn, las tensiones raciales en el país escalaron grandes niveles. Primero las muertes de los afroamericanos Philando Castile en Minnesota, el pasado 6 de julio, y de Alton Sterling en Louisiana el 5 de julio, a manos de la policía.

“No es coincidencia, desafortunadamente”, dice el codirector del festival, Amilcar Priestley, junto a Mai-elka Prado, en torno a cómo el evento se enmarcó en los sucesos fatales de esta semana.

“Esto es algo que pasa demasiado frecuente para la diáspora africana, sea si tomamos en cuenta los eventos de unos años atrás o de esta semana. Es un reflejo de la frágil naturaleza que tiene nuestra identidad en la sociedad occidental, no solo en Estados Unidos”, dice Priestley quien nació en Nueva York de familia panameña.

Como sucede con otros eventos de esta naturaleza, el Afro-Latino Fest persigue el intercambio de ideas no solo de artistas sino de la comunidad en general, un segmento de la población que como afirma Priestley se concentra en gran medida en áreas como Nueva York, Washington y otras áreas del noreste del país.

Una encuesta reciente del Pew Research Center reveló que una cuarta parte de los hispanos en EEUU se identifican como afrolatino, afrocaribeño o de descendencia africana con raíces en América Latina. Se trata de una identificación que es tan compleja como lo que significan la identidad y la raza en la vida de una persona y de la sociedad.

La música, inevitablemente, trae a cuestas mucha de esa historia y su riqueza.

Por eso, según Priestley, el festival procuró hacerle un espacio a la herencia cultural como factor clave de la afrolatinidad. De ahí que los exponentes musicales del evento manejen la música afrolatina desde sus corrientes más tradicionales a las más contemporáneas.

La tradición hecha música

Que el tambor transmita orgullo: ésa es una de las metas clave de Afrodisíaco, un grupo que rescata la música folklórica panameña fusionada con toques actuales de ‘world music’.

“Tenemos el vestigio de la esclavitud, esa cicatriz fea, pero escuchar el tambor es como un despertar por la libertad. Así como ocurrió con la colonia, que los esclavos lo usaban para comunicarse y desahogarse, este sonido despierta a las personas”, expresa Miroslava Herrera, una de las fundadoras e intérpretes de la agrupación que se presenta en el Afro-Latino Fest.

Para Herrera, la música de Afrodisíaco busca fusionar el sonido de su memoria histórica con los elementos rítmicos y las problemáticas sociales del presente.

El grupo sigue en muchos sentidos el origen negro del tambor de Panamá y su llegada al resto de las Américas, según Tatiana Ríos. “Cuando el esclavo comienza emanciparse ese mismo tambor comienza a mezclarse con otros regiones”, detalla.

Herrera y Ríos conectan al tambor con los esclavos. Es que, de acuerdo con Herrera, “el tambor llega como el equipaje espiritual del esclavo”.

El tambor, dice, era una especie de traductor de la rabia, el desahogo y el mestizaje de quienes somos.

“La fuerza de viaje desesperado que inició como tragedia da a luz a otras músicas. Cumbias, reguetones surgen de ese primer golpe de desesperación que se transforma en una herencia, un instrumento de paz”, afirma Herrera de la música que asegura que quieren hacer no meramente por hacer música sino para traiga fortalezca.

De viernes hasta el domingo, artistas como Afrodisíaco, Geko Jones, Maluca, Nina Sky, Sango, Princess Nokia, El Caribefunk, Dj Jigüe of Guampara Productions, BullA en el Barrio, Tito Puente Jr. y Zuzuka Poderosa, entre otros, tienen a cargo la porción musical del festival.

Las búsquedas son muy naturales para los espíritus creativos.

El DJ y productor mitad puertorriqueño y mitad colombiano Geko Jones sabe de eso. Cuando llegó a Nueva York desde Bayamón, Puerto Rico procuró espacios que fusionaran música cultural y electrónica.

“Ethnotech was my shit”, dice en un aparte durante la primera jornada del Afro-Latino Fest en el Schomburg Center for Research in Black Culture en Harlem. “Y como no encontré una fiesta para latinos empecé a hacer eventos para hacer ese cambio”.

Eso explica sus proyectos y colaboraciones como la que ideó con el grupo folclórico colombiano Los Gaiteros de San Jacinto en una discoteca, entre platos y cumbia, en la pasada edición del Afro-Latino Fest.

“Hemos separado las generaciones y hay que tratar de reunir”, reflexiona.

Consiga boletos para los conciertos, entre $18 y $30, y el itinerario de eventos en este enlace.

Lea también:


RELACIONADOS:MúsicaLocalVida NYUforia MusicAfro

Más contenido de tu interés