Entre lágrimas,
Mireya López Sánchez pide perdón a su bebé
Juan Nicolás de tan solo dos meses, quien
permanece con ella en el centro de detención en Dilley, el mismo lugar donde semanas atrás estuvo el niño
Liam Conejo. La mujer llegó a Estados Unidos con sus dos hijos pequeños buscando asilo desde México denuncia condiciones precarias en este sitio en Texas.