La ciudad de Houston enmendó la ordenanza que limitaba la
cooperación de su policía local con agentes federales de inmigración. La medida llega tras
presiones del gobernador Greg Abbott, quien amagó con retirar 100 millones de dólares destinados a la seguridad pública. Esta estrategia de presión, recuerda los enfrentamientos del presidente Donald Trump con las ciudades santuario.