El cambio de criterio en el
Servicio de Inmigración exige a ciertos
solicitantes de la residencia permanente realizar el trámite de
Green Card en sus países de origen. Abogados advierten que
la medida queda sujeta a la discrecionalidad de los oficiales y prevén demandas judiciales para frenar la directriz. El dictamen eleva la incertidumbre de las familias, quienes ya enfrentan
retrasos en el ajuste de estatus con esperas que superan los cinco años.