Un estudio reciente contradice las cifras oficiales al revelar que el 73% de las personas bajo custodia federal no posee antecedentes criminales. La
detención de inmigrantes afecta principalmente a hombres que han vivido en Estados Unidos por años y que carecen de registros delictivos. Mientras el
gobierno sostiene que prioriza la seguridad pública, las estadísticas de centros independientes muestran un incremento en arrestos de personas sin historial penal previo.