“Tengo compañeros de 40”: hispano de 17 años se gradúa de college antes de high school y recibe carta de la Casa Blanca

Kevin Manríquez cambió 11 veces de escuela, vivió en varios estados y hoy, con solo 17 años, se graduó de la universidad antes que de high school. El joven hispano ya recibió reconocimientos del alcalde, congresistas y hasta de la Casa Blanca.

Video Kevin Manríquez logra título universitario a los 17 años en Carolina del Norte

“8 y 8 son 16”, dice Kevin Manríquez en un video grabado por sus papás cuando era niño. Años después, esa escena parece resumir parte de una historia llena de mudanzas, cambios de escuela y una disciplina que hoy lo tiene a punto de graduarse de la universidad antes incluso de recibir su diploma de preparatoria.

A sus 17 años, Kevin ya completó un asociado en ciencias en Craven Community College, en Carolina del Norte, mientras todavía cursa el penúltimo año de high school. En una ciudad costera donde la comunidad latina sigue siendo minoritaria, su nombre comenzó a circular entre autoridades locales, profesores y hasta oficinas gubernamentales en Washington.

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En New Bern, Carolina del Norte, está la historia de este estudiante que recibió reconocimientos del alcalde de la ciudad, felicitaciones de congresistas, senadores y una carta de la Casa Blanca. Pero detrás de los diplomas y los honores hay una historia atravesada por once cambios de escuela, años de inestabilidad y una familia que pasó por distintos estados buscando estabilidad.

Entre libros, apuntes universitarios y arepas servidas en la mesa familiar, Kevin habla de un recorrido que comenzó lejos de Carolina del Norte. Su familia pasó por Arizona, Florida y Virginia antes de establecerse en New Bern hace apenas siete meses. En medio de esos cambios, Kevin estudió en once escuelas distintas. La adaptación constante terminó convirtiéndose en parte de su rutina.

Mientras muchos estudiantes de su edad apenas comienzan a pensar en universidades o carreras profesionales, Kevin ya compartía salones con adultos que le duplicaban la edad. “Yo empecé a tomar clases presenciales del college aquí en Craven Community College cuando tenía 16 años y había muchos de mis compañeros que tenían 30 o 40 años. Ellos eran adultos, tenían experiencia de vida”, cuenta.

Disciplina y perseverancia


Craven Community College forma parte del sistema público de community colleges de Carolina del Norte, uno de los más amplios de Estados Unidos. A través de programas de “dual enrollment”, estudiantes avanzados de high school pueden tomar clases universitarias y acumular créditos antes de graduarse de secundaria. Sin embargo, completar un asociado completo antes de terminar high school sigue siendo poco común en el país y todavía más excepcional entre estudiantes latinos.

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New Bern tampoco es una ciudad universitaria tradicional. Ubicada cerca de la costa atlántica y de la base aérea militar Cherry Point, tiene alrededor de 35 mil habitantes y una comunidad hispana que ronda entre el seis y el siete por ciento de la población. Allí, el reconocimiento público a un estudiante latino de 17 años que terminó la universidad antes de graduarse de secundaria no pasa desapercibido.

Kevin asegura que parte de su disciplina nació observando las decisiones de su padre, Salomón Manríquez. Su familia atravesaba un momento económico difícil cuando él decidió ingresar al Army buscando estabilidad para su hogar. Tiempo después volvió a estudiar.

“No solamente quería mostrar un ejemplo con palabras sino con hechos. Quería que él viera que nunca es tarde para empezar otra vez, que no importa qué tan cuesta arriba se vean las cosas”, cuenta Salomón.

Kevin recuerda esa etapa como uno de los momentos que más lo marcaron. Dice que durante un tiempo la comunicación con su padre ocurría a través de cartas. “Él hizo eso porque estábamos en un momento en que estábamos trabados. Era la única escapatoria para una mejor vida y solamente podíamos saber de él por carta. Me demostró que nunca es tarde, pero a mí me enseñó que es mejor hacerlo temprano”, relata.

En Craven Community College, Kevin no solo comenzó a adelantar materias universitarias. También empezó a convivir en un ambiente académico distinto al de la preparatoria tradicional. En los mismos salones había veteranos de guerra, trabajadores que regresaban a estudiar, madres solteras y adultos buscando nuevas oportunidades laborales. Ese entorno, dice, lo obligó a madurar más rápido.

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¿Ingeniería o medicina?


Ahora se prepara para graduarse oficialmente este 15 de mayo. Mientras tanto, continúa evaluando universidades y opciones académicas dentro y fuera de Carolina del Norte. Aunque todavía no toma una decisión definitiva, asegura que las universidades públicas del estado siguen estando entre sus principales opciones.

Quiere estudiar ingeniería. Todavía no define si será mecánica, biomédica o aeroespacial. Incluso contempla estudiar medicina más adelante. Dice que le interesa trabajar en comunidades donde hacen falta médicos y servicios de salud.

El interés por las ciencias lo ha llevado también a participar en conferencias académicas donde ha compartido espacios con investigadores, profesionales y hasta ganadores del Premio Nobel. Su caso comenzó a llamar la atención dentro de la comunidad educativa local porque, según cuenta su familia, no recuerdan otro estudiante en el condado que haya terminado un asociado universitario antes de graduarse de high school.

A pesar de los reconocimientos, Kevin insiste en mantener rutinas simples. Cuando se le pregunta qué es lo que más le gusta de su cultura, responde sin pensarlo demasiado: las arepas. “Las como todos los días”, dice entre risas. Su madre, Loriley Manríquez, observa la escena desde la cocina y habla del proceso de adaptación que ha vivido la familia desde que llegó a Estados Unidos.

Yo me siento muy orgullosa como mamá venezolana que soy, que llegamos a este país queriendo una mejor vida para él y viendo lo que él está persiguiendo, su sueño, y que no se da por vencido y se adapta”, afirma.

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Un caso particular


La adaptación ha sido precisamente una de las constantes en la vida de Kevin. Cambió de ciudad, de escuela y de entorno una y otra vez mientras su familia buscaba estabilidad. En muchos estudiantes, esa movilidad constante suele afectar el rendimiento académico o la estabilidad emocional. En su caso ocurrió lo contrario: aprendió a entrar rápido a nuevos ambientes, conocer profesores distintos y adaptarse a sistemas escolares completamente diferentes.

En Carolina del Norte, cada vez más estudiantes latinos están utilizando programas de inscripción dual y community colleges como puerta de entrada a carreras STEM y universitarias.

Sin embargo, las estadísticas muestran que todavía enfrentan barreras importantes relacionadas con movilidad migratoria, diferencias económicas y menor acceso a programas avanzados. Por eso, historias como la de Kevin empiezan a llamar la atención dentro de sistemas educativos donde la representación hispana en áreas científicas todavía sigue creciendo.

Mientras organiza los preparativos para su graduación universitaria y termina las materias pendientes de high school, Kevin todavía intenta asimilar todo lo que ocurrió en apenas unos años. El próximo 15 de mayo recibirá oficialmente su título universitario. Meses después, todavía tendrá que volver al salón de clases para terminar high school.

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