CAROLINA DEL NORTE.- El aumento de crímenes violentos en los últimos años ha impactado a la comunidad de muchas maneras, especialmente a la juventud de Winston-Salem. Mientras el gobierno impuso desde junio un toque de queda para menores de 18 años, algunas personas de la comunidad se han organizado para crear espacios donde las familias y los adolescentes tengan la oportunidad de mejorar su situación.
Frente al toque de queda juvenil, la comunidad hispana de Winston-Salem busca generar espacios seguros
El aumento de crímenes violentos en los últimos años ha golpeado con fuerza a la comunidad de Winston-Salem, y en particular a su juventud. Desde junio, el gobierno local impuso un toque de queda para menores de 18 años como medida de contención. En paralelo, algunos miembros de la comunidad se han organizado para crear espacios donde las familias y los adolescentes puedan encontrar mejores oportunidades.
"No hay amigos, no confíes"
Bryan Toribio Espino, de 21 años, murió el 3 de junio de 2023 por una sobredosis, tras consumir opioides contaminados con fentanilo que le proporcionaron.
"Yo siempre le decía: mi amor, no hay amigos, no confíes", relató su madre, Brenda Espino.
Espino explicó que la dosis que su hijo ingirió fue mortal, ya que, según el examen toxicológico, la píldora contenía un 90% de fentanilo.
"Le decía yo: si a ti te pasa algo, a la única que le va a doler toda la vida es a tu madre. Tus amigos se van a ir a tomar una foto al panteón para ponerla en redes sociales. La vida para ellos sigue como si tú nunca hubieras existido", dijo Espino.
Líderes comunitarios que quieren un cambio
La criminalidad ligada a las pandillas, el tráfico de drogas y la proliferación de armas ha marcado a Winston-Salem desde el año 2000, afectando a un sin número de familias, incluidas muchas familias hispanas.
Ivonne Guerra, líder comunitaria, explicó cómo ha cambiado el comportamiento de los adolescentes en los últimos años y señaló que los videojuegos y las canciones violentas como una de las causas, ya que llevan a los jóvenes a aspirar a la vida que estos reflejan.
"Escuchan, miran y ven que es divertido estar con el grupo de amigos que está causando caos", dijo Guerra.
Por su parte, el líder comunitario David Villada creó la organización New Life Nueva Vida, junto con otros programas comunitarios orientados a ayudar a los jóvenes a fortalecer sus habilidades y fomentar buenos valores.
Villada tomó esta decisión al ver lo que ocurría en la comunidad juvenil y también a partir de su propia experiencia, ya que él mismo recuerda haber sido un joven problemático. Desde entonces, ha trabajado sobre todo con familias inmigrantes, madres y padres que atraviesan situaciones difíciles con sus hijos adolescentes.
Más espacios comunitarios
Ambos líderes que trabajan de la mano piden mayor atención hacia la juventud para crear espacios seguros. En el caso de New Life, aseguran que atender al joven equivale a atender a toda la familia, a la que también se brinda terapia y consejería.
"Lo que hacemos es sacarlos de la comunidad, de la calle, de lo que sea, y tenerlos en un hogar, sanos y salvos, haciendo diferentes actividades como boxeo, música, arte, deportes y entrenamiento, para que puedan sobresalir", dijo Villada.
Villada destaca la importancia de contar con este tipo de espacios comunitarios, tanto para los jóvenes que ya han sufrido los efectos de la criminalidad como para quienes no, de modo que puedan desarrollarse de forma positiva a través de otras actividades y mantenerse alejados de las drogas y de influencias negativas.
Las familias inmigrantes suelen ser de las principales asistentes a estos programas.
"Yo los ignoro, me voy de ahí, no creo en nada de eso, solo trae problemas. ¿Por qué? Son cosas malas. Yo sé lo que significa hacer las cosas bien, y no creo eso para mí", comentó uno de los jóvenes participantes.
Tanto David como Ivonne coinciden en que esperan que la criminalidad disminuya en la ciudad y que más jóvenes se involucren en organizaciones productivas. Aunque reconocen que el gobierno podría desarrollar más programas en beneficio de la juventud, ambos decidieron aportar y tomar la iniciativa en lugar de esperar, con la esperanza de inspirar a otros a crear organizaciones y proyectos que contribuyan al bienestar de los jóvenes.
Además, ambos coinciden en que el toque de queda ha ayudado a disminuir la criminalidad.




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