HOUSTON, Texas- No, todavía la tensión entre el Capitolio de Texas y la Alcaldía de Houston no se ha acabado; de hecho, atraviesa uno de sus momentos más gélidos.
Abbott no entregará los $114 millones hasta que la Policía de Houston acepte nuevos términos de cooperación con DHS
Una firma ausente separan a la ciudad de Houston de volver a recibir los 114 millones de dólares en seguridad pública. El gobernador de Texas, Greg Abbott, ha confirmado que el flujo de fondos permanecerá congelado hasta que el Departamento de Policía estampe su firma y acepte formalmente los nuevos términos de colaboración con el Departamento de Seguridad Nacional.
El gobernador Greg Abbott ha dejado claro, durante una conferencia realizada el 22 de abril, que no piensa ceder ni un centímetro en su postura: los 114 millones de dólares destinados a fondos de seguridad pública para la ciudad no se moverán de las arcas estatales hasta que el Departamento de Policía de Houston acepte cumplir los nuevos términos de la Proposición A.
Durante un evento de campaña en el condado de Montgomery, Abbott fue tajante al señalar que los fondos "ya no fluyen" hacia la metrópoli. Según Abbott, el incumplimiento del acuerdo pactado es la piedra de traba que mantiene paralizada esta inversión vital para la seguridad urbana.
El Departamento de Policía de Houston
A pesar de que el Concejo Municipal ya dio un paso al frente aprobando la enmienda a la Proposición A, la cual modifica el lenguaje técnico sobre las interacciones entre policías y agentes de inmigración, para Abbott el trabajo está a medio hacer.
El gobernador insiste en que el Departamento de Policía de Houston (HPD) todavía no ha formalizado su aceptación a los términos que exige el contrato estatal .
" Seguimos trabajando con el HPD para asegurarnos de que ellos también cumplan con este acuerdo", afirmó el gobernador, subrayando que la estructura policial debe alinearse con la voluntad política del estado.
El documento en disputa, que lleva las firmas del estado y la ciudad sigue presuntamente sin ser firmado por el departamento policial.
La Proposición A estipula una obligación clara: los oficiales deben notificar de inmediato al Departamento de Seguridad Nacional cuando detengan a un inmigrante indocumentado que cuente con una orden de arresto migratoria.
Abbott fue enfático al recordar la "letra pequeña" del contrato: cualquier fallo en el cumplimiento otorga a su oficina la facultad discrecional de congelar los fondos de seguridad pública de Houston y exigir la devolución íntegra de cada dólar entregado previamente.
La presión de la SB-4 y el factor seguridad
El frente contra la administración de Houston no es solo financiero, sino también legal.
El procurador general de Texas, Ken Paxton, ha sumado su voz al conflicto, asegurando que su oficina vigilará con lupa que la ciudad no obstaculice la Ley SB 4 del 2017.
La consigna es evitar cualquier restricción que impida a las fuerzas del orden locales asistir a ICE en la ejecución de las leyes migratorias vigentes.
El trasfondo de esta dureza administrativa tiene nombres propios. Abbott evocó con severidad casos criminales protagonizados por inmigrantes indocumentados que habían sido liberados previamente por las autoridades locales, destacando la tragedia de Jocelyn Nungaray como un símbolo de lo que él considera una política de "indulgencia indignante".
Cuenta regresiva de 24 horas
A pesar de la tensión, parece haber una luz al final del túnel, aunque condicionada por un reloj de arena. Abbott reconoció que ha mantenido conversaciones con la oficina del alcalde John Whitmire para destrabar la enmienda a la Propuesta "A".
El gobernador ha lanzado una apuesta final: e spera que el Departamento de Policía acepte los cambios ratificados por el Concejo en un plazo máximo de 24 horas.
Si la firma del HPD llega a tiempo, el flujo de dinero se descongelará, marcando lo que Abbott define como "un paso positivo hacia la seguridad pública y el cumplimiento del pacto con el Estado".
























