En una ciudad marcada durante años por la llegada constante de migrantes que buscan quedarse, un grupo de venezolanos enfrenta hoy el problema contrario: quieren salir de Estados Unidos, regresar a Venezuela y cerrar su etapa migratoria, pero no logran hacerlo.
“Solo quiero volver a casa”: Quieren regresar a Venezuela pero siguen varados en Miami
En Miami, varios venezolanos buscan salir de Estados Unidos y regresar con sus familias, pero no pueden completar el proceso. Sin pasaporte vigente, sin consulados operativos y con trámites abiertos, muchos viven entre refugios, moteles y largas esperas.
Sin documentos válidos, con casos abiertos ante inmigración y sin representación consular operativa, muchos permanecen atrapados entre refugios, moteles temporales y los pasillos del aeropuerto de Miami.
Pedro Intriago habla con su familia por teléfono desde un motel. Su meta no es conseguir trabajo ni iniciar una nueva vida en Miami. Su objetivo es abordar un avión de regreso.
“Yo voy al aeropuerto. Ellos me confirman mi vuelo y así puedo viajar. Sí, eso es lo que más quiero. Ya he pasado por muchas cosas y de verdad quiero regresar a mi casa”, cuenta.
Mientras miles de personas siguen intentando regularizarse, pedir asilo o permanecer en el país, Pedro y otros migrantes buscan abandonar sus procesos y volver.
Jennifer Bravo Leal llegó desde Dallas hasta Miami con la misma intención. Dice que ya no quiere seguir en Estados Unidos. “Ya no quiero estar aquí. Quiero estar con mi familia y esto aquí es muy duro. Yo vengo de Dallas”, afirma.
Leila Barreto también viajó al sur de Florida esperando resolver en pocos días lo que se convirtió en otra espera sin fecha clara. “Apenas tengo dos semanas y empecé a hacer un proceso nuevamente y tengo un vuelo para el 10 de mayo”, relata.
Lo que debía ser una escala corta en Miami terminó convertido en una pesadilla. Muchos de estos migrantes llegaron desde distintos estados para tomar vuelos internacionales, pero al presentarse en el aeropuerto descubrieron que no podían abordar.
Pasan días en el aeropuerto
El principal obstáculo no es una prohibición formal de salida por parte del gobierno estadounidense. El problema es otro, no cuentan con pasaporte vigente o con un documento de viaje reconocido por las aerolíneas para ingresar a Venezuela o hacer conexiones internacionales.
“Duré como unos 12 días en el aeropuerto. Durmiendo en las sillas, esperando noticias, porque cuando llegó mi salvoconducto dijeron que era falso, prácticamente fuimos estafados”, cuenta Intriago.
Su testimonio coincide con denuncias de organizaciones comunitarias y abogados migratorios: personas que pagan a supuestos gestores por documentos exprés que luego no aparecen en sistemas oficiales o no son aceptados por las aerolíneas.
Sin consulados venezolanos operando plenamente en Estados Unidos, el trámite de salvoconductos depende en muchos casos de familiares en Venezuela, gestiones remotas o intermediarios. Ese vacío ha abierto espacio a fraudes.
En Miami, el costo de esperar también pesa. Sin dinero, sin empleo estable y sin vivienda, varias familias han terminado buscando ayuda humanitaria. Olivia Muñoz Legarre, de la organización Hermanos de la Calle, asegura que cada vez reciben más personas en esa situación.
“Lo que estamos viendo mucho ahora son familias desamparadas porque tienen problemas al intentar de volver a su país. Lo poquito que tengo, que me sobra o lo que no, lo que sea, hay que dar”, afirma Muñoz.
En refugios improvisados, habitaciones pagadas por pocos días y redes comunitarias que distribuyen comida, ropa o transporte, Miami se convirtió en punto de salida para quienes ya no quieren seguir en el sistema migratorio estadounidense, pero tampoco encuentran la puerta de regreso.
Muchos de ellos se habían entregado antes a autoridades federales en la frontera con México para pedir asilo. Iniciaron expedientes migratorios, recibieron citas o quedaron a la espera de audiencias. Hoy quieren retirarse de esos procesos.
¿Cómo salir entonces del país?
Pero ese paso tampoco es automático. Salir del país con un caso abierto puede derivar en ausencias ante corte migratoria, órdenes emitidas en ausencia o complicaciones futuras si intentan volver legalmente. Expertos recomiendan cerrar o desistir formalmente cada proceso antes de viajar.
Jennifer reconoce que los cambios recientes en el ambiente migratorio influyeron en su decisión. “Sí, a temor de que me agarren por ahí. Uno nunca sabe y yo tengo mis hijos acá. Ese es el temor que me quitan a mis hijos”.
Leila asegura que su motivo principal está en Venezuela. “Pero mi impulso más a irme es la situación de mi madre. Fue diagnosticada con cáncer”, explica. En ambos casos, la decisión de retorno mezcla razones familiares, económicas y legales.
El Departamento de Seguridad Nacional ha promovido en distintos momentos mecanismos de salida voluntaria para algunas personas sin estatus regular. Sin embargo, persiste la desconfianza. Algunos temen presentarse ante autoridades y terminar detenidos.
“Es una intención que muchos venezolanos hemos intentado pero es una cosa que, a nadie le va a gustar estar tres meses, cuatro meses detenido solamente por tú deportarte”, asegura Intriago.
Eso ha llevado a muchos a intentar resolver su regreso por cuenta propia. Pero el proceso requiere coordinación entre autoridades migratorias, aerolíneas y país receptor, algo que no siempre ocurre.
Organizaciones en Miami recomiendan a quienes estén en esta situación buscar orientación legal antes de abandonar el país. Entidades como Catholic Legal Services, Americans for Immigrant Justice, Florida Immigrant Coalition y la línea 211 de Miami-Dade ofrecen referencias para ayuda migratoria, refugio o alimentos. Hermanos de la Calle mantiene apoyo comunitario para personas sin techo o sin recursos inmediatos.
Mientras tanto, la vida cotidiana de Pedro, Jennifer y Leila transcurre entre llamadas familiares, maletas listas y fechas tentativas que se aplazan. Algunos tienen vuelo comprado. Otros solo esperan una respuesta sobre documentos. Otros más siguen sin saber dónde dormirán la próxima semana.












