Lo que empezó como una tarde divertida para Easton Lowery, de 8 años, acabó en tragedia. Una de sus mascotas, Beignet, fue devorado por un cocodrilo en las orillas del lago Newnan's en Gainesville, Florida.
Un niño de 8 años vio cómo un caimán se comió a su perro
Easton Lowery estaba tirando ramas de árbol al agua y lo acompañaban sus dos labradores: Beignet y Blue. El niño relató que vio el momento en que el reptil salió del lago y se llevó en la boca a "su mejor amigo".

"Ha sido muy duro porque perdí a mi mejor amigo. Desde que sucedió no he podido sacarlo de mi cabeza y he llorado mucho", declaró el pequeño a la filial de ABC en Gainesville.
El niño estaba tirando ramas de árbol al agua, y lo acompañaban sus dos labradores: Beignet y Blue. Lowery relató que vio el momento en que el reptil salió del agua y atrapó en su boca a Beignet. Su madre, Scarlett Dent, estaba a pocos metros de distancia hablando con un vecino.
"Easton salió corriendo y comenzó a gritar, entonces me di cuenta que nuestro perro estaba luchando contra el cocodrilo", contó Dent, quien trató de halar al perro de la boca del reptil.
Dent dijo que Beignet la miró por última vez, y luego el cocodrilo se lo llevó por completo debajo del agua. "Comencé a gritar porque me di cuenta que mi hijo había estado en peligro también", contó la madre a 20 News.
Tanto Dent como su hijo esperan que otras personas tomen precauciones cuando están paseando por zonas donde hay caimanes.


















