ORLANDO, Florida.- Los pronósticos para la temporada de huracanes del Atlántico de 2026 siguen disminuyendo. Investigadores de la Universidad Estatal de Colorado (CSU), uno de los centros de referencia en pronósticos estacionales, redujeron nuevamente sus previsiones y ahora anticipan una temporada muy por debajo del promedio, impulsada por e l fortalecimiento del fenómeno de El Niño.
Temporada de huracanes 2026: reducen pronóstico de ciclones para Florida por El Niño
Aunque se espera una temporada menos activa, especialistas recuerdan que un solo huracán puede causar daños devastadores.
En su actualización del 8 de julio, los especialistas estiman que la cuenca atlántica registrará nueve tormentas con nombre, cuatro huracanes y un solo huracán mayor (categoría 3 o superior). La cifra representa un nuevo ajuste respecto al pronóstico de junio, cuando esperaban 11 tormentas, cinco huracanes y dos de gran intensidad.
El panorama también está muy por debajo del promedio climatológico de 1991-2020, que es de 14.4 tormentas con nombre, 7.2 huracanes y 3.2 huracanes mayores, según los registros utilizados por la propia CSU y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).
Los investigadores atribuyen la disminución del pronóstico al fortalecimiento previsto de El Niño, un fenómeno climático que suele incrementar la cizalladura vertical del viento sobre el Atlántico tropical.
Ese aumento en la diferencia de velocidad y dirección de los vientos entre distintos niveles de la atmósfera dificulta que las tormentas tropicales se organicen y evolucionen hasta convertirse en huracanes intensos. Además, las temperaturas superficiales del Atlántico son menos cálidas que las observadas durante las temporadas recientes de mayor actividad.
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Menor riesgo, pero no ausencia de peligro para Florida
Aunque el nuevo pronóstico reduce la actividad esperada en toda la cuenca atlántica, los meteorólogos advierten que eso no significa que Florida esté fuera de peligro.
La CSU calcula que la probabilidad de que un huracán mayor toque tierra en cualquier punto de la costa continental de Estados Unidos cayó al 17%, muy por debajo del promedio histórico de 43%. Para la costa del Golfo de México, donde se ubica gran parte del oeste de Florida, la probabilidad disminuyó al 10%, frente al promedio histórico de 27%.
Sin embargo, los expertos recuerdan que basta un solo ciclón para provocar pérdidas humanas y daños millonarios.
"Solo se necesita un huracán que impacte una comunidad para convertir una temporada tranquila en una temporada devastadora", reiteran los especialistas en sus recomendaciones de preparación.
La reducción de expectativas ha sido constante durante este año. En abril, la CSU proyectaba 13 tormentas con nombre; en junio redujo la cifra a 11 y ahora la ubica en nueve. El número previsto de huracanes también descendió de seis a cuatro, mientras que los huracanes mayores pasaron de dos a uno.
Las autoridades y meteorólogos insisten en que los habitantes del estado deben mantener sus planes de emergencia pese al pronóstico más favorable.
La temporada de huracanes del Atlántico concluye el 30 de noviembre y su periodo de mayor actividad suele concentrarse entre mediados de agosto y finales de septiembre. Por ello, recomiendan contar con suministros básicos, revisar las pólizas de seguro, conocer las rutas de evacuación y mantenerse atentos a los avisos del Servicio Meteorológico Nacional y del Centro Nacional de Huracanes durante los próximos meses.













