La Casa Blanca impulsa una medida nacional para estandarizar los procesos electorales y
prohibir el voto de inmigrantes indocumentados en todo el país. La iniciativa surge tras cuestionamientos sobre normativas en estados como
Nueva York y California que permitían la participación de no ciudadanos en comicios locales. Según la Secretaría de Prensa, Karoline Leavitt,
esta ley busca eliminar riesgos de fraude y garantizar que
solo los ciudadanos
estadounidenses participen en las
decisiones democráticas.