Un
juez de
Rhode Island anuló las
directrices implementadas por el gobierno
de Donald Trump que
congelaban la
concesión de
asilo y otros beneficios migratorios
a ciudadanos de 39 naciones. El fallo determina que las políticas restringieron el estatus de miles de personas bajo
criterios de desigualdad que violaron la normativa del Servicio de Ciudadanía e Inmigración. Analistas
prevén que el gobierno federal apele la resolución judicial.