Activistas y defensores de los derechos humanos se congregan en Arizona para protestar tras la
fragmentación de una familia de solicitantes de asilo de origen ecuatoriano. El incidente habría comenzado en el
estacionamiento de una tienda comercial, donde agentes federales arrestaron a una madre ecuatoriana. La mujer logró llamar por teléfono a sus hijos mayores, quienes fueron al lugar y, eventualmente, fueron puestos bajo custodia.