Steven Kraft dejó a sus dos hijos en la casa que compartía con su esposa, Jamie Orsini, el 28 de abril de 2020. No sabía que sería la última vez que lo verían con vida. Ese día, Jamie y Nicholas Orsini, quien entonces era su amante, ejecutaron un plan que habían preparado para asesinar a Kraft y desaparecer su cuerpo.
Mató a su esposo con ayuda de su amante y después se casó con él: ahora reciben cadena perpetua
Después del crimen, Jamie se casó con Nicholas, convirtiendo al hombre que la ayudó a matar a su esposo en su nuevo marido. Más de seis años después, ambos fueron condenados por el asesinato de Steven Kraft, cuyo cuerpo nunca ha sido encontrado
Después del crimen, Jamie se casó con Nicholas, convirtiendo al hombre que la ayudó a matar a su esposo en su nuevo marido. Más de seis años después, ambos fueron condenados a cadena perpetua por el asesinato de Kraft, cuyo cuerpo nunca ha sido encontrado.
Según la acusación formal, los documentos judiciales y las pruebas presentadas durante el juicio, Jamie y Nicholas prepararon cuidadosamente el homicidio y posteriormente pusieron en marcha un elaborado plan para ocultarlo.
Antes de matar a Kraft, compraron una lona, un mono de cuerpo entero y otros artículos que serían utilizados durante el crimen y para deshacerse de las evidencias. También realizaron varios ensayos para practicar cómo trasladarían el automóvil de la víctima y consiguieron un teléfono desechable para evitar que sus comunicaciones pudieran ser rastreadas.
El 28 de abril de 2020, Kraft llevó a sus hijos a la casa de los Orsini, en Beacon, Nueva York. Después de que los menores quedaron en la vivienda, Jamie y Nicholas asesinaron a Kraft. Luego se concentraron en hacer creer que había abandonado la casa con vida.
Nicholas tomó el automóvil de Kraft y condujo hasta Newburgh, Nueva York, donde dejó el vehículo en un barrio con altos índices de delincuencia; también se deshizo del teléfono celular de la víctima. Para regresar a Beacon, utilizó el teléfono desechable para pedir un taxi y, antes de subir al vehículo, tiró el aparato.
Mientras tanto, Jamie permaneció en casa y envió mensajes desde y hacia el teléfono de Nicholas, que había quedado en la vivienda. La maniobra buscaba aparentar que Nicholas nunca había salido de la casa esa noche.
La pareja pretendía así construir una historia en la que Kraft habría salido de su domicilio y posteriormente habría sido víctima de un crimen en Newburgh.
La búsqueda del cuerpo de Steven Kraft continúa después de seis años
El encubrimiento no terminó con el automóvil. Tras el asesinato, Jamie y Nicholas realizaron varios viajes hacia el norte del estado de Nueva York utilizando otro teléfono desechable. También construyeron grandes incineradores caseros como parte de sus esfuerzos para destruir las evidencias.
Jamie, además, envió mensajes para fingir que creía que su esposo seguía con vida. Cuando habló con la policía, aseguró desconocer qué había ocurrido y sugirió que quizá Kraft había llegado hasta Newburgh después de salir de su casa.
Sin embargo, las pruebas reunidas por los investigadores permitieron reconstruir la operación y demostrar la participación de ambos. Jamie Orsini, de 38 años, y Nicholas Orsini, de 36, fueron declarados culpables tras un juicio de dos semanas realizado en 2024; el juez federal Philip M. Halpern dictó las sentencias el pasado 11 y el 13 de agosto de 2026.
Ambos recibieron cadena perpetua por robo de vehículo con resultado de muerte, además de una condena por conspiración para cometer robo de vehículo que deberá cumplirse de manera simultánea.
Aunque han pasado más de seis años desde el homicidio, el cuerpo de Steven Kraft continúa sin aparecer. Las autoridades pidieron a cualquier persona que tenga información sobre su paradero que la proporcione a los investigadores.
Para la familia de Kraft, el caso deja una herida que ninguna sentencia puede reparar: además de perderlo, han tenido que vivir durante años sin saber dónde se encuentran sus restos.









