Este domingo una escultura del explorador italiano Cristóbal Colón, derribada en 2020 en medio de las protestas por justicia racial tras la muerte de George Floyd, fue reinstalada cerca de la Casa Blanca en Washington DC.
Estatuas de la polémica: los símbolos que fueron destruidos en EEUU y algunos que fueron restaurados
Una estatua de Cristóbal Colón fue reinstalada recientemente cerca de la Casa Blanca en Washington DC, seis años después de haber sido derribada en medio de las manifestaciones por justicia racial por el asesinato de George Floyd. No es el único monumento que ha sufrido consecuencias dentro de las revisiones históricas del papel de algunos personajes en EEUU.
Un portavoz de la Casa Blanca, Davis Ingle, dijo que "en esta Casa Blanca, Cristóbal Colón es un héroe, y el presidente Trump se asegurará de que sea honrado como tal durante generaciones", según reportó The New York Times.
La escultura de Colón es un caso más de la revisión histórica que ha llevado al derribo y, en algunos casos, restauración de estatuas, bustos y figuras sobre personajes que en ocasiones, siglos después, aún dividen a la sociedad estadounidense.
En octubre de 2025, una estatua del general confederado Albert Pike fue reinstalada en Washington D. C., cinco años después de que había sido derribada e incendiada durante las protestas de Black Lives Matter de junio de 2020.
En ese año, con el presidente Donald Trump en su primer mandato, dijo entonces que "la policía de Washington DC no está cumpliendo con su deber al permitir que una estatua sea derribada y quemada". Estas personas deberían ser arrestadas de inmediato. "¡Una vergüenza para nuestro país!", dirigiendo su mensaje a la alcaldesa Lisa Bowser.
Sobre la estatua de Pike, el Centro Legal contra la Pobreza del Sur (SPLC) dijo el año pasado que "el polémico monumento intenta minimizar el impacto racista de la insurrección fallida y honrar a sus líderes, a pesar de que defendieron la brutal institución de la esclavitud y la supremacía blanca".
"Los líderes confederados no son figuras que deban ser celebradas o idolatradas", afirmó Rivka Maizlish, analista de investigación sénior del Proyecto de Inteligencia del SPLC.
Las estatuas y memoriales que pueden representar símbolos de la época de la esclavitud, el colonialismo o de la desigualdad racial han sido materia de controversia durante años. Notable es el caso de Charlottesville, Virginia, que decidió en 2017 desmontar una estatua del general confederado Robert E. Lee, provocando una respuesta de grupos conservadores y supremacistas blancos. La estatua solo fue efectivamente retirada cuatro años después, en 2021.
Y en San Francisco hubo un plan de la junta escolar, suspendido en 2021, que apuntaba a renombrar un tercio de sus escuelas públicas, unas 44 instituciones, para eliminar los nombres de personas relacionadas con el racismo, la esclavitud o la colonización.
Entre ellas se encontraban escuelas que llevaban el nombre de los presidentes Washington y Thomas Jefferson, quienes poseían esclavos, así como el de Francis Scott Key, autor del himno nacional de Estados Unidos.
Abraham Lincoln —símbolo de la abolición de la esclavitud en Estados Unidos— también fue objeto de críticas, acusado por algunos de haber participado en la masacre de tribus indígenas americanas.
La iniciativa fue frenada en medio de duras críticas de la derecha, que alegó que no hubo las consultas públicas pertinentes.
El regreso del nombre Fort Bragg
También figura entre los renombramientos la base militar Fort Bragg, que honraba al general confederado Braxton Bragg hasta 2023, cuando pasó a llamarse Fort Liberty por sugerencia del Congreso. Pero luego, en 2025, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, anunció que volvía a llamarse Fort Bragg, pero esta vez por el soldado condecorado de la II Guerra Mundial Roland L. Bragg.
Un movimiento similar se hizo con Fort Benning, que aludía al teniente general Henry Benning, un general confederado y secesionista del sur que se opuso a la liberación de los esclavos. En 2023 pasó a llamarse Fort Moore, pero en 2025 Hegseth dijo que volvía a llamarse Fort Benning, por el cabo Fred Benning, condecorado por su actuación en la I Guerra Mundial.
El SPLC calcula que más de 440 memoriales relativos a los confederados han sido retirados o renombrados desde 2015. El grueso corresponde al año 2020, con casi 170 remociones, dato marcado por la muerte de George Floyd, que disparó una importante ola de protestas en reclamo de justicia racial.
Luego el ritmo se ha desacelerado, sumando 73, 48 y 13 en los años 2021, 2022 y 2023, respectivamente.
Otro caso de cambios en favor y en contra de personajes controversiales de la Guerra Civil y la lucha contra la esclavitud fue el de la escuela secundaria Stonewall Jackson, en Virginia. En 2020, la escuela del condado de Shenandoah había cambiado su nombre a Mountain View High School, pero en 2024 la junta escolar votó para volver al nombre de Stonewall Jackson, general de los confederados.
También ha habido controversias con las estatuas de San Junípero Serra, un sacerdote canonizado por el Vaticano en 2015 que lideró el establecimiento de las misiones en California, y cuya figura ha sido también objeto de una reevaluación histórica.
En 2015, poco después de que el papa Francisco lo canonizara, fueron vandalizadas dos estatuas del sacerdote ubicadas en la misión californiana donde está enterrado. Y en 2020, manifestantes derribaron una estatua de Serra ubicada cerca del capitolio estatal californiano en Sacramento.
Serra era un párroco católico español que llegó a la entonces Alta California, cuando el estado y sus alrededores aún eran parte del México colonial. Durante el siglo XVIII, Serra fundó las primeras nueve de 21 misiones en el estado, ubicadas en la costa y el oeste.
La historia de las misiones es enseñada en las escuelas primarias de California, pero grupos nativos protestan que las lecciones sobre su papel omiten los efectos devastadores que la colonización del estado tuvo en las tribus, y que los nativos que fueron llevados a las instalaciones en ocasiones fueron esclavizados.
El papa Francisco llegó a llamarlo el "evangelizador del oeste de los Estados Unidos".
El caso de César Chávez
La controversia más reciente sobre remoción de estatuas y homenajes se relaciona con el caso del fallecido César Chávez, el hasta hace poco respetado líder de la defensa de los derechos de los trabajadores cuyo nombre es ahora duramente cuestionado por las acusaciones póstumas de abuso sexual en su contra.
Las autoridades de una universidad de California tomaron medidas inmediatas: primero, cubrieron con una tela negra la estatua de Chávez que se encuentra en el campus; después, la ocultaron de la vista del público con una caja de madera contrachapada. Según las autoridades, pronto será retirada.
La estatua de la Universidad Estatal de California en Fresno es solo uno de los muchos monumentos, calles y escuelas primarias que honran el nombre de Chávez y su legado en el movimiento obrero en todo el país. La agencia Associated Press identificó muchos lugares u objetos en al menos 19 estados que llevan el nombre de Chávez, incluyendo bibliotecas, calles, centros comunitarios y parques públicos.
De repente, el nombre se ha convertido más bien en una mancha. Algunas de las instituciones y gobiernos locales que supervisan los sitios en todo el país que llevan el nombre de Chávez ya han iniciado el proceso para borrarlo. Además de los edificios y las señales de las calles, también quieren tomar medidas para cambiar el nombre del Día de César Chávez, un feriado proclamado a nivel federal que cae en su cumpleaños, el 31 de marzo.
En Denver, Colorado, la ciudad removió un busto de Chávez y cambiará el Día de César Chávez a Día de Sí, Se Puede. El gobernador de California, Gavin Newsom, respalda una medida similar, que busca rebautizar el Día de César Chávez como Día de los Trabajadores Agrícolas.
Con información de AP
