La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, recordó que bajo la administración anterior,
la ONU declaró la frontera entre EE. UU. y México como la ruta terrestre más mortal del mundo. Noem denunció que las
políticas de fronteras abiertas permitieron abusos, secuestros y muertes masivas en terrenos brutales. Contrastó esta crisis con los
logros actuales del presidente Trump, destacando que el cierre del caos ha salvado millones de vidas al frenar el tráfico humano y de fentanilo.