Greg Bovino, jefe de la Patrulla Fronteriza, deja su cargo en Minneapolis para regresar al centro de California en
un ajuste que la Casa Blanca define como un cambio operativo.
El control queda ahora en manos del zar fronterizo Tom Homan. Este relevo ocurre mientras una encuesta de Reuters/Ipsos revela que
la aprobación de la política migratoria de Donald Trump cayó al 39%, su
nivel más bajo desde que regresó a la presidencia, frente a un 53% de desaprobación.