El presidente
Donald Trump encabezó
la toma de protesta de Markwayne Mullin, a quien calificó como un líder fuerte para
salvaguardar la Seguridad Nacional. Durante su discurso, el mandatario arremetió
contra las políticas de "fronteras abiertas" de los demócratas y vinculó la crisis migratoria con el aumento de la criminalidad en ciudades santuario.
Trump prometió acelerar las deportaciones masivas de indocumentados con antecedentes penales.