París.- Los ministros de Exteriores del G7 subrayaron este sábado que es urgente restablecer el respeto "total" del orden democrático y constitucional en Venezuela y reclamaron la organización cuanto antes de una nueva elección presidencial "libre, transparente y creíble".
En la imagen (de izquierda a derecha), el ministro de Exteriores de Alemania, Heiko Maas; el vicesecretario de Estado de Estados Unidos, John J. Sullivan; la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Seguridad, Federica Mogherini; el ministro francés de Exteriores, Jean-Yves Le Drian; su homóloga canadiense, Chrystia Freeland, y el japonés, Taro Kono, durante una reunión de cancilleres del G7 en Dinard, Francia, el 5 de abril de 2019. (Thibault Vandermersch/Pool Photo vía AP)
Imagen Thibault Vandermersch/AP
"Condenamos el no respeto de los principios democráticos fundamentales en Venezuela y el carácter ilegítimo del proceso electoral presidencial de 2018 y sus resultados", indicaron en el comunicado que clausuró su reunión de dos días en Dinard, en el oeste de Francia.
Venezuela atraviesa una nueva fase de tensión política desde enero, cuando el gobernante Nicolás Maduro juró un nuevo mandato de 6 años que no reconocen la oposición y parte de la comunidad internacional y, en respuesta, el jefe del Parlamento, Juan Guaidó, proclamó un Gobierno interino que apoyan más de 50 países.
Los titulares de Exteriores de Estados Unidos, Alemania, Francia, el Reino Unido, Italia, Japón y Canadá, los siete países que integran el G7, hicieron un llamamiento en favor de una "transición democrática pacífica conforme a los artículos de la Constitución venezolana".
Asimismo, expresaron su preocupación por "las numerosas alertas creíbles de graves afrentas a los derechos humanos y por la creciente crisis económica y sus repercusiones humanitarias".
Su llamamiento tiene lugar el mismo día en que Guaidó ha convocado una marcha masiva a modo de "primer simulacro" de la Operación Libertad, con la que espera sacar a Maduro de la Presidencia por haber obtenido la reelección en unos comicios tachados de fraudulentos.
Los jefes de la diplomacia del G7 recalcaron que "las infraestructuras del país se degradan", pidieron el acceso de la ayuda humanitaria y subrayaron además su inquietud "por el despliegue de fuerzas militares rusas, que corre el riesgo de agravar una situación crítica".
Su comunicado también expresó su preocupación por la situación política en Nicaragua "y las violaciones de los derechos humanos y de las libertades fundamentales cometidas actualmente, que fuerzan a numerosos nicaragüenses a huir a países vecinos".
"Instamos al Gobierno de Nicaragua a hacer avanzar un diálogo inclusivo de buena fe apoyado por la comunidad internacional, con todas las partes implicadas, para encontrar una solución", dijeron sobre esa crisis.
Sin embargo, a pesar de que EEUU y Canadá han adoptado una posición proactiva para impulsar el reconocimiento de Juan Guaidó como presidente legítimo de Venezuela, según funcionarios franceses hay una alarma generalizada luego de que Guaidó fue despojado de su inmunidad por legisladores leales a Maduro a principios de semana.
"Con Juan Guaidó despojado de su inmunidad (...) no queremos que la situación se agrave", declaró el sábado el ministro alemán de Exteriores, Heiko Maas, en Dinard. "Seguimos opinando que deberían celebrarse elecciones libres en las que los venezolanos puedan decidir por sí mismos quién liderará el país".
La reunión no logró cambiar la posición de Italia, el único Estado miembro del G7 que no apoyó a Guaidó.
"Hablamos de ello. La posición italiana sobre Venezuela es bastante clara", dijo el ministro de Relaciones Exteriores italiano, Enzo Moavero. "Es una situación extremadamente difícil, especialmente a la luz de la emergencia humanitaria, que más pesa en nuestros corazones".
También era un objetivo de la reunión lograr acuerdos sobre varios retos mundiales y sentar las bases para la cumbre del G7 que se celebrará en agosto en Biarritz.