NUEVA YORK.- A veces no es el desempeño lo que falla, ni el lugar... cumples objetivos, entregas resultadas, recibes buenos comentarios, te llevas bien con tus compañeros y aun así algo no termina de encajar. Esa sensación difícil de explicar suele ser una de las primeras señales de que tal vez has superado tu trabajo actual o incluso tu camino profesional.
Señales de que quizá necesitas cambiar de trabajo (o incluso de carrera)
Si te sientes desconectado de tu trabajo aunque todo vaya “bien” en teoría, quizá sea hora de un cambio. Te contamos las señales y cómo actuar.

Si a lo largo de tu vida laboral te has preguntado si elegiste la carrera correcta, o si has comenzado a pensar que es momento de algo nuevo, aunque no lo creas, en medio de un mundo laboral y capitalista cada vez más exigente, existen formas de redireccionar tu camino, pero primero hay que identificar la situación.
Para Darren Frank, experto en liderazgo y crecimiento empresarial, el problema no siempre se presenta como una crisis evidente. “Claro que existen señales claras como la insatisfacción o incluso la depresión, pero muchas veces lo que ocurre es que la persona pierde el sentido de por qué está haciendo lo que hace”, explica.
Durante gran parte de la vida, dice Frank, seguimos una receta que parece casi ya definida, como algo casi no negociable: estudiar, conseguir un empleo, comprar una casa, formar una familia. Pero llega un momento inevitable en el que aparece la pregunta incómoda: ¿y ahora qué?
“Cuando esa pregunta surge, la persona necesita una estrategia para responderla, porque solo así puede determinar si realmente necesita un cambio de carrera o simplemente un ajuste”.
¿Estás pasando por un mal momento laboral o es señal de algo más profundo?
No todos los días difíciles significan que es hora de renunciar, aunque a veces el trabajo nos saque de nuestras casillas. La clave está en distinguir entre una mala racha temporal y una desconexión más profunda y según Frank, esa diferencia solo puede verse con claridad cuando existe una brújula personal que vaya más allá del trabajo.
“Necesitas una brújula en la vida que incluya no solo tu empleo, sino también tus relaciones, tu crecimiento personal y lo que valoras”, señala.
Si el trabajo sigue alineado con esa visión más amplia, probablemente se trate de un bache. Pero si esa alineación ya no existe, quizá sea momento de explorar otro rumbo.
Sin embargo, el miedo es uno de los mayores frenos cuando se habla de cambiar de carrera y es común que m uchas personas admitan sentirse atrapadas porque no saben hacer otra cosa o no imaginan un camino distinto.
“A menos que estés enfrentando una situación real de supervivencia, como no tener qué comer o cómo pagar la vivienda, lo peor que puede pasar generalmente no es tan grave como lo imaginamos... Explorar ese miedo, entenderlo y enfrentarlo es el primer paso para liberarte de él y evitar que te sabotee”.
Cómo cambiar de trabajo sin poner en riesgo tu estabilidad
Sin duda esta es la pregunta del millón. Uno de los mayores temores al pensar en un cambio profesional es el impacto económico, responsabilidades que todos tenemos como la renta, la hipoteca, la tarjeta de crédito, los gastos familiares o temas de salud. Para ello, Frank propone una estrategia simple, pero que puede traernos grandes resultados sin sentirnos abrumados y pensar en pequeños pasos.
“Pregúntate: ¿hay algo que pueda hacer 30 minutos al día que me acerque a un lugar con más sentido para mí?”, sugiere. Y para explicarlo, usa una metáfora muy concreta que lo hará más fácil de entender.
“Por ejemplo, cuando ayudo a alguien a empezar a hacer ejercicio, no le digo que vaya directo al gimnasio una hora. Le digo, ponte unos tenis. Solo eso. Ve a la puerta y átalos. Si luego quieres quitártelos, está bien, pero ya lograste una pequeña victoria”.
Con el tiempo, esos pasos se amplían, encender el auto, manejar hasta el gimnasio, entrar. Lo mismo ocurre con una carrera. “La gente suele sobreestimar lo que puede lograr a corto plazo y subestimar enormemente lo que puede conseguir a largo plazo con pequeños esfuerzos sostenidos”, dice Frank.
Si te encuentras en una circunstancia así, en la que ya no sabes si tu camino laboral es el que quieres seguir, piénsalo así:
"Cambiar de trabajo o de carrera no siempre implica un salto al vacío. A veces comienza con pasos casi imperceptibles, pero constantes. Y en muchos casos, reconocer que algo ya no encaja es, en sí mismo, el primer movimiento hacia una vida más alineada”.
Esta nota se realizó en colaboración con TMX.
