Scot Peterson, el oficial escolar que ha sido señalado por no enfrentar al pistolero de la secundaria Marjory Stoneman Douglas durante el tiroteo del 14 de febrero, confesó que vive atormentado por lo que sucedió el Día de San Valentín en la escuela de Florida.
"Mi trabajo era encontrarlo, pero no lo conseguí": el policía escolar de Parkland confiesa que vive atormentado por la masacre
Scot Peterson, que ha sido calificado de "cobarde" por no entrar al edificio donde ocurrió la tragedia, llevaba 32 años de servicio en la oficina del alguacil de Broward y 28 como agente escolar. En una entrevista con The Washington Post contó lo que sucedió aquel día.
De acuerdo con un reportaje publicado por The Washington Post, el exagente de la oficina del sheriff de Broward ha revivido miles de veces el incidente de aquel día, en el que murieron 17 personas a manos de un pistolero.
"Es atormentante", dijo Peterson al Post. "He repasado ese día de mil maneras con un millón de escenarios hipotéticos diferentes, pero la conclusión es que yo estaba allí para proteger, y perdí 17".
Peterson renunció a la Oficina del Sheriff de Broward después de ser suspendido por el Sheriff Scott Israel, quien dijo que el agente del campus "nunca entró" al edificio 1200 cuando el atacante estaba dentro con su rifle AR-15.
Israel dijo que Peterson se quedó parado afuera del edificio durante el tiroteo y permaneció allí por varios minutos, "claramente" consciente de que había un tirador adentro. Pero Peterson afirma que estaba buscando a Nikolas Cruz, pero no sabía dónde encontrarlo. "Era mi trabajo encontrarlo, y no lo conseguí", reconoció al diario de Washington DC.
El oficial llevaba 32 años de servicio en la oficina del alguacil de Broward y 28 como agente escolar y después de Parkland, ha sido deshonrado y calificado de "cobarde". Incluso, así lo llamó el presidente Donald Trump. "Un cobarde, cuando llegó el momento de entrar allí y hacer algo, no tuvo el coraje", declaró el mandatario días después de los acontecimientos.
Según The Washington Post, Peterson está muy consciente de cómo lo percibe ahora la sociedad y de la reputación que tiene en la opinión pública. "Eres un héroe o eres un cobarde, y eso es todo", dijo Peterson al Post.
Durante casi una década, Peterson fue el oficial designado para cuidar la escuela Stoneman Douglas de Parkland. Hasta el día de la tragedia, la comunidad escolar siempre lo trató con cariño, lo llamaban "Dep" y en varias ocasiones lo honraron con premios y reconocimientos. No era raro que los alumnos lo invitaran a fiestas de graduación y juegos de fútbol de la escuela, según lo reportó el Post.
Según el reportaje, por momentos, Peterson ha considerado cambiarse el nombre o mudarse a otro estado, "pero incluso si pudiera superar la infamia y la vergüenza, decidió no hacerlo porque no hay escapatoria de las preguntas y dudas que él mismo se hace, y que lo consumen".
Varias agencias han estado investigando lo que sucedió aquel día, y Peterson también ha decidido hacer su propia indagación. Dentro de su dúplex en Boynton Beach, donde vive con su novia, el ex agente ha revisado decenas de documentos, ha visto una y otra vez las imágenes de seguridad y releído declaraciones de testigos, para encontrarle una respuesta a sus preguntas, segú relata el diario.
"¿Cómo pueden seguir diciendo que no hice nada?", le preguntó un día a su novia Lydia Rodríguez, mirando nuevamente a través de los documentos en la mesa de su cocina. Entonces repasa otra vez lo que tuvo que hacer en esos segundos.
"Me pongo en la radio para avisar sobre el tiroteo. Estoy bloqueando la escuela. Estoy asegurando a los niños del patio. Tienen el video y los registros de llamadas. La evidencia está ahí", dice convencido, según lo reporta The Washington Post.
"Es fácil decir qué había que hacer cuando lo piensas desde una sala de conferencias, luego de pasar meses pensando qué hubieras hecho", dijo Rodríguez al periódico.
"Ni siquiera hubo tiempo para pensar", dijo Peterson. "Simplemente sucedió, y comencé a reaccionar", declaró al Post.
El exagente ahora recuerda aquellos siete minutos que cambiaron su vida para siempre. "Posibles petardos", fue lo primero que dijo a través de la radio, según revelan las grabaciones de ese día. Confiesa que en un prinicipio pensó que se trataba de fuegos artificiales por el día de San Valentín, también dijo que no sabía realmente de dónde provenían.
Dice que cuando supo que eran disparos, trató de resolverlo. "Estaba buscando al atacante, mirando por las ventanas, la acera, la azotea. Pensé que tal vez era un francotirador como en Las Vegas. Simplemente no lo sabía", declaró frustrado a The Washington Post.
El padre de Meadow Pollack, asesinada en el tiroteo, demandó al agente armado que estaba en la puerta del edificio y que no entró a enfrentar al atacante.
Andrew Pollack declaró que Peterson, quien entonces era ayudante del jefe de policía y agente escolar es el principal objetivo de la demanda por homicidio por negligencia que presentó en el condado de Broward el 1 de mayo.
















