Mavys Álvarez, la novia cubana que tuvo el futbolista argentino Diego Armando Maradona, rompió el silencio a casi un año de la muerte del astro del fútbol, y recordó momentos de su relación amorosa, que inició cuando ella apenas tenía 16 años y entró a un mundo desconocido para ella, donde los lujos y los excesos de las drogas se hicieron presentes. Pero ahora dice que siente vergüenza de lo que vivió.
"Hoy siento vergüenza de lo vivido": la novia cubana de Maradona rompe el silencio
Mavys Álvarez, quien fuera la novia cubana de Diego Armando Maradona, rompió el silencio a casi un año de la muerte del futbolista argentino. Recordó momentos de su relación, que inició cuando ella apenas tenía 16 años y entró al mundo de los lujos y los excesos a las drogas. Asegura que se se siente avergonzada de lo que vivió.
"Yo era una niña. No tenía maldad ninguna. Él era un extranjero, un rico y se había fijado en mí. No podía decirle que no. Era un privilegio ser su novia”, declaró Álvarez durante una entrevista para América Tevé, la primera que da a un medio de comunicación.
Afirma que no habló antes porque tenía miedo a posibles represalias del futbolista o del gobierno de Cuba. Álvarez, nacida en Matanzas, relató que conoció a Maradona el 1 de septiembre de 2000, cuando ella daba un paseo tras escaparse unos momentos de su casa.
Fue a través de Carlos Ferro Viera, amigo de Maradona, que Álvarez conoció al astro argentino, quien había llegado en enero de 2000 a Cuba, para un tratamiento sobre sus adicciones a las drogas.
Su encuentro con Maradona
"Yo iba caminando y un señor me dijo que si quería conocer a Maradona”, indicó Mavys. Ferro le propuso a la jovencita de 16 años ir con el futbolista porque estaba deprimido y necesitaba ayuda.
Al principio, Ávarez dice que se resistió, pero terminó cediendo. Fue llevada a un hotel en Varadero. Lugar donde entró por primera vez, ya que los cubanos tenían prohibido ingresar a los lugares destinados a los turistas.
“En el hotel me recibió Guillermo Esteban Coppola, un amigo de Maradona. Ahí me asusté muchísimo porque estaba en toalla y pensé lo peor. Unos minutos después me recibió Maradona. Conversó mucho conmigo y me dio confianza. Me cayó bien. Nunca se propasó", aseguró la quien fuera novia del futbolista argentino.
Maradona, que en ese entonces tenía casi 40 años, la conquistó con lujos, iban a restaurantes y discotecas, algo que los cubanos no podían hacer, por lo que la chica quedó deslumbrada, de acuerdo a lo declarado por Álvarez.
"Una vida loca"
Pero, esos excesos en casi todos los sentidos, la llevaron también a entrar al mundo de las drogas, del cual le costó trabajo salir.
“La vida con él era muy loca, sinceramente: todos los días en las discotecas. Cada noche hasta las siete u ocho de la mañana tomando champaña (...) Me llevaba a comer…. Nunca imaginé que después me metería en las drogas de las que me costó tanto trabajo salir”, reconoció la mujer que ahora tiene casi 40 años.
Álvarez hizo una reflexión sobre lo que vivió con Maradona y asegura no estar orgullosa de las cosas que pasaron durante la relación.
“ Hoy siento vergüenza de lo vivido. Me da pena de mí misma saber que tenía 16 años y fui parte de todo eso”, dijo Álvarez, quien reconoció que a pesar de los excesos que vivió, nunca ejerció la prostitución.
Álvarez asegura que sus padres no tomaron nada bien su relación con Maradona: "Pero a esa edad uno es muy rebelde”.

























